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Regeneración tisular con aparatología láser

Regeneración tisular

La Dra. Raquel Campos es ginecóloga regenerativa, presidenta de la Sociedad Española de Ginecología Estética Regenerativa y Funcional (SEGERF):

La ginecología regenerativa es, podríamos decir, una subespecialidad que va dirigida a la recuperación funcional del aparato genital femenino mediante nuevas terapias que ayudan a la regeneración tisular. Y de la misma manera, podríamos decir que esta subespecialidad nació de la mano del uso de la aparatología láser en la propia ginecología. Tras la aparición y uso del láser han venido muchos tipos de tratamientos regenerativos de aplicación en nuestra disciplina y que permiten un abanico terapéutico más amplio para aquellas mujeres con problemas en la esfera genital/sexual, como en aquellas que plantean una mejora de calidad de vida y de prevención.

Las aplicaciones de la aparatología láser ginecológico son diversas y principalmente caben destacar tres entidades:

Síndrome genitourinario de la menopausia, conocido anteriormente como atrofia vulvo-vaginal, y que engloba signos y síntomas tanto genitales (sequedad vaginal, dispareunia, picor, escozor, vaginitis atróficas, etc.) como urinarios (vejiga hiperactiva, disuria, infecciones urinarias, etc.).

Síndrome de relajación vaginal, que consiste en una hiperlaxitud de la mucosa vaginal, secundaria habitualmente a los partos vaginales y cursa con disminución de la fricción durante coito o presencia de gases vaginales.

Incontinencia urinaria de esfuerzo leve o moderada.

Distintos tipos de tecnología y sus efectos

Los tipos de láser más utilizados en ginecología son el de CO2 y el de Erbium:Yag, que por sus características selectivas de efecto diana sobre el agua (muy presente en el tejido genital) y mediante el efecto térmico van a propiciar:

– Estimular la microcirculación y, con ello, la vasodilatación capilar. Esto consigue aumentar el aporte de nutrientes y oxígeno tisular, mejorando el trofismo. Con ello aumenta la síntesis proteica favoreciendo la reparación del tejido. También permite una mayor trasudación, por lo que mejora la hidratación y la lubricación vaginal.

– Estimular la neocolagenogénesis y la formación de elastina, restaurando la elasticidad vaginal. – Restauración de la microbiota vaginal secundaria a la mejora del trofismo y también del pH vaginal por acción de los lactobacillus, con su consecuente disminución de las infecciones genitales.

Estos efectos conducen a una mejora de los índices de salud vaginal en las mujeres con síndrome genitourinario de la menopausia, mejorando no tan solo su salud genital y con ella su salud sexual, sino también su calidad de vida. Tenemos una herramienta más para el tratamiento conservador de la incontinencia urinaria más allá de la rehabilitación fisioterapéutica del suelo pélvico exclusivamente. Y su papel en la microbiota genital también nos permite plantearlo como un tratamiento alternativo a las disbiosis vaginales.

Todo ello hace que el uso del láser en ginecología tenga actualmente un posicionamiento cada vez más respaldado, conocido y aplicado en la ginecología regenerativa y no tardará en posicionarse como un tratamiento imprescindible en la consulta de ginecología general.