La llegada de la menopausia sigue rodeada de dudas y falsos mitos que afectan a la manera en que las mujeres afrontan esta etapa vital, la Dra. Mercedes Herrero, ginecóloga, explica y desmiente los más comunes:
Lo que se dice (y lo que no) sobre peso, edad y fertilidad
Una de las creencias más extendidas es pensar que todo el aumento de peso en la mediana edad se debe a la menopausia. Aunque los cambios hormonales influyen, el incremento también está relacionado con otros factores como la reducción de la actividad física, la pérdida de masa muscular, la genética o los hábitos alimentarios. De la misma manera, sigue muy presente la creencia de que la menopausia solo afecta a mujeres mayores de 50 años. En realidad, cualquier edad a partir de los 45 se considera dentro de lo normal, e incluso un 4% de las mujeres la experimentan antes de los 40 años.
Igualmente, muchas mujeres piensan que no es posible quedarse embarazada durante la perimenopausia (la etapa de transición previa a la menopausia). Aunque la fertilidad disminuye, la ovulación puede seguir ocurriendo de manera irregular, de modo que los especialistas recomiendan utilizar anticonceptivos hasta pasado un año desde la última menstruación en mujeres mayores de 50, o dos años si son menores de esa edad.
Diagnóstico de la menopausia y tratamiento hormonal
El diagnóstico de la menopausia es otro punto en el que abunda la desinformación, ya que muchas mujeres creen que necesitan un análisis de sangre para confirmarlo. Sin embargo, en la mayoría de los casos y especialmente a partir de los 45 años, se suele recibir un diagnóstico clínico basado en los signos, ya que los niveles hormonales fluctúan y pueden aparecer como “normales” en una analítica, aun cuando son evidentes.
También existe la percepción de que la terapia hormonal sustitutiva solo puede iniciarse cuando la regla se ha detenido por completo, o que únicamente puede mantenerse durante un máximo de cinco años. Hoy se sabe que este tratamiento puede recomendarse incluso en mujeres con menstruaciones irregulares y que no existe un límite fijo de tiempo para su uso, siempre que se realice un seguimiento anual y se ajusten los riesgos y beneficios a cada caso particular.
Incluso en situaciones más específicas, como en mujeres con antecedentes de migraña, la terapia hormonal no está descartada. Lejos de ser incompatible, en muchos casos puede administrarse con seguridad mediante estrógeno transdérmico y progesterona micronizada, llegando a mejorar los síntomas.
Sobre los mitos y desinformación que continúan rodeando la menopausia, la Dra. Herrero, colaboradora de Intimina, dice para finalizar que, lo más importante es no dejarse guiar por las falsas creencias y acudir a consulta médica, donde un especialista podrá valorar los síntomas, realizar una evaluación integral y establecer un diagnóstico profesional que permita recomendar el tratamiento y el seguimiento más adecuados para cada mujer.

















