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Imprescindibles en la higiene íntima femenina

higiene íntima femenina

El no guardar unas rutinas eficaces en relación a la higiene íntima femenina no es por sí solo un motivo de infertilidad, pero sí influye en la salud reproductiva de la mujer. Y lo hace de manera indirecta, puesto que, además de producir prurito e irritaciones, el descuido en esta zona está relacionado con la aparición de infecciones de orina, infecciones vaginales y, lo que es más grave, el desarrollo de enfermedades de transmisión sexual, afirma la Dra. Isabel Vielsa, ginecóloga, directora médica de Clínicas Eva, por ello, la especialista desarrolla un decálogo de medidas a tener muy en cuenta en la higiene íntima femenina:

– El lavado. Hay que hacerlo a diario, utilizando jabones y geles específicos, neutros a ser posible. La mano debe sustituir a la esponja (acumula microorganismos) y la maniobra debe ser realizada de adelante hacía atrás. El secado debe ser suave y sin frotar.

– Abstenerse de realizar duchas vaginales, bajo la errónea creencia de que la vagina necesita una higiene interna. Así es, pero este lavado se lleva a cabo de manera orgánica.  La ducha vaginal puede afectar a la microbiota de la zona, que tiene una función protectora.

– La flora vaginal se ve también afectada por infecciones externas y cambios en el equilibrio del sistema inmunitario, por lo que la recomendación es tomar probióticos vaginales para mantenerla y, en su caso, restaurarla.

– El algodón es el producto recomendado para la ropa interior. Es el tejido que mejor facilita la transpiración y que evita las irritaciones. Cuanto más ajustadas sean las prendas, peor.

– La alimentación también influye en la salud íntima femenina. El yogur, contribuye al mantenimiento de la antes citada flora vaginal. Los frutos secos también tienen, en este sentido, una función protectora por sus niveles de Vitamina E, que contribuye a la lubricación. A destacar también las semillas de chía y los arándanos.

– Evitar desodorantes vaginales y perfumes que puedan irritar el pH de la piel. Los productos neutros, como el jabón, son los más beneficiosos para la zona.

– Con la menstruación debe realizarse con la necesaria frecuencia los cambios de compresas y tampones. La pauta general es realizar dicho cambio cada cuatro horas.  Se recomienda evitar estos productos cuando estén perfumados. En cuanto a la copa vaginal, no hay que olvidarse de lavarla correctamente entre cada periodo.

– El salvaslip está desaconsejado cuando no se tiene la regla. Se ha relacionado su uso como protector frente al flujo vaginal excesivo como el responsable de irritaciones e infecciones.

– No es necesario realizar un lavado de la zona vaginal antes de tener relaciones. Sí está aconsejado después, aunque no mediante el método de la ducha vaginal.

– Siempre se debe utilizar preservativo para evitar las ETS, enfermedades de transmisión sexual que, pueden incidir directamente en la capacidad reproductiva.