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Estética y combinación de tecnologías basadas en la energía

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El Dr. César Arroyo es médico estético, reconocido ponente nacional e internacional, primer médico en España que realizó una vaginoplastía láser, director médico de Miit Clinic (Madrid). En este texto explica la importancia de la combinación de tecnologías para obtener excelentes resultados en los tratamientos ginecoestéticos:

Cada vez más profesionales médicos se suman al objetivo de mejorar la calidad de vida de las mujeres y es una responsabilidad de todos velar por su bienestar y su salud. El área genitourinaria no es ajena a ello y presenta grandes retos.

Problemas como la incontinencia urinaria de esfuerzo, la atrofia vulvovaginal, las dermatosis que afectan a la vulva, los prolapsos pélvicos y toda la manifestación del deterioro de esta zona, pueden comprometer la calidad de vida. Sin embargo, gracias a la ciencia, podemos asegurar que la mayoría de estos problemas tienen una solución no invasiva con dispositivos como los láseres y las radiofrecuencias cuando hablamos de tratamientos basados en el calor, porque este como terapia controlada es imprescindible como elemento regenerador. Sus efectos son muy conocidos y, por encima de todo, su seguridad es muy valorada dado que estamos tratando zonas muy sensibles y que requieren un cuidado especial.

Despigmentantes

La estética genital entra dentro de estos tratamientos, puesto que puede controlarse con terapias poco agresivas y en pocas sesiones. Una de las situaciones más consultadas es el cambio en la coloración cutánea.

La pigmentación va aumentando en el trascurso de las diferentes etapas de la vida de la mujer: tras el cambio y desarrollo a la edad adulta y, principalmente, tras los embarazos. Las discromías o hiperpigmentaciones se pueden tratar con medicamentos tópicos o incluso con peelings, pero cuando estas técnicas fracasan, y esto no es poco frecuente, se recurre a técnicas más avanzadas como son los láseres para provocar una fragmentación del pigmento acumulado, de forma controlada y con poca irritabilidad de la piel, así como una recuperación posterior casi inmediata.

Los láseres más frecuentemente utilizados son los que se conocen como de Q-switched, que tienen diferentes longitudes de onda según el tipo de pigmento y, como hemos comentado, su objetivo principal es eliminar los fragmentos sin provocar quemaduras ni costras que puedan generar más efectos colaterales que beneficio.

Se necesitan un numero de sesiones más o menos constantes y con intervalos de al menos cuatro semanas. Es fundamental, por supuesto, un diagnóstico inicial para conocer bien todos los posibles problemas de la paciente relacionados con pigmentos. La satisfacción tras finalizar el tratamiento es muy elevada.

Radiofrecuencia fraccionada con microagujas

Otro gran avance que hemos visto últimamente es el uso de una técnica ya conocida en otras áreas corporales y que se está aplicando ahora en la mucosa vaginal. Es la radiofrecuencia fraccionada con microagujas, cuya acción principal es la contracción de los tejidos laxos que se produce por el envejecimiento y que tiene como principal consecuencia las alteraciones de la continencia urinaria. Este gran avance tiene una elevada tolerancia por parte de la paciente y unos resultados muy duraderos, con una recuperación prácticamente inmediata. En ocasiones es un excelente complemento para otras terapias o se puede realizar como única.

El objetivo principal de estas técnicas, como hemos comentado antes, es promover la armonización y buscar unos resultados duraderos desde el punto de vista estético y funcional, basados en tecnologías contrastadas y que nos permiten alcanzar soluciones que antes no teníamos.