El Dr. César Arroyo es médico estético, director médico de Miit Clinic (Madrid):
En estos últimos años, hemos asistido a la consolidación del uso de las técnicas de calor aplicadas en el área vulvo vaginal con excelentes resultados en el plano regenerativo y estético.
Estamos convencidos de que las investigaciones no se detendrán y, prueba de ello, es la aparición de dos técnicas muy interesantes y que vienen a complementar y mejorar, sin duda, la calidad de vida de nuestras pacientes.
En el campo del láser, se ha visto la necesidad de ser más precisos y menos agresivos, lo que ha llevado a utilizar una nueva modalidad de tratamiento donde, de forma simultánea, se unen dos longitudes de onda. Todo ello, lo que busca es minimizar unos posibles efectos excesivos del calor y es por lo que se focaliza en la lámina propia, lo que implica ajustar la distancia de la lente, de modo que el rayo incida con mayor precisión en el área requerida, donde se promueve la reparación y, además, la estimulación del colágeno.
Estos dispositivos se conocen como láseres híbridos, el más común asocia la longitud de onda del láser de CO2 y el de Erbio-Yag. Ya se conocen perfectamente los efectos beneficiosos de ambos cuando se utilizan por separado, pero si se usan en conjunción potencian los resultados regenerativos que, en definitiva, es el objetivo que buscan estas terapias.
Asimismo, la recuperación de la paciente es mucho más rápida y estamos concluyendo con unas mejoras en el tiempo más duraderas y mejor toleradas. Todo esto confiere al tratamiento un carácter más benigno y amplía el espectro de procedimientos dirigidos a la mujer.
Radiofrecuencia intravaginal
La otra de las novedades es la aplicación de la radiofrecuencia en las paredes vaginales para conseguir un incremento de la temperatura de forma segura y muy efectiva.
La radiofrecuencia fraccionada con microagujas consiste en un dispositivo intravaginal. Tras la colocación en la cavidad produce una contracción del tejido superficial, alcanzando temperaturas coagulativas y mejorando los procesos de distensión de dichas paredes vaginales.
Es un proceso muy bien tolerado, aunque requiere anestesia tópica y la recuperación es prácticamente inmediata. Dado que no irrita las capas superficiales de la mucosa está indicada, principalmente, para la incontinencia urinaria de esfuerzo y su papel regenerativo lo hace imprescindible cuando existe un patrón atrófico.
Estos dispositivos, también, se pueden utilizar para tratar la laxitud de los labios mayores que acompañan al envejecimiento del área íntima femenina.

















