Según la Organización Mundial de la Salud, la violencia obstétrica reúne los comportamientos de abuso físico o verbal, estigmatización y discriminación que sufren algunas mujeres durante el embarazo y el parto. También incluye la realización de procedimientos médicos sin el consentimiento de la madre, el uso de la fuerza o el abandono o negligencia por parte de un profesional sanitario, publica la agencia de noticias científicas SINC.
Un estudio que se publica hoy en la revista Acta Obstetricia et Gynecologica Scandinavica muestra que una cuarta parte de las mujeres que dieron a luz en la Francia metropolitana declararon haber recibido un trato irrespetuoso durante el parto o durante su estancia en el hospital tras dar a luz.
Según los resultados, la mayoría de las mujeres que afirmaron haber sufrido violencia obstétrica era la primera vez que parían, tenían un nivel educativo alto, un plan de parto y un parto instrumental o por cesárea. Además, las mujeres con antecedentes psiquiátricos o trastornos psicológicos prenatales fueron más propensas a sufrir una atención irrespetuosa.
También durante el embarazo
Raquel Huéscar, psicóloga perinatal del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, dice que el parto es el momento del proceso del que más se habla relacionado con la violencia obstétrica, pero subraya que “durante el embarazo y el puerperio también ocurren situaciones violentas”.
“El embarazo es un momento de gran vulnerabilidad, en el que, por ejemplo, se dan situaciones en las que se infantiliza demasiado a las mujeres”, señala Huéscar. Según la psicóloga, puede ocurrir que, desde la buena intención, “el personal sanitario diga que ellos saben lo que es mejor para la madre mejor que ella misma, y no se apliquen los consentimientos informados necesarios”.
Otra situación donde las encuestadas en el estudio señalaron haber sufrido faltas de respeto fue cuando daban el pecho a sus hijos. Huéscar también subraya la violencia en el puerperio, sobre todo con las “separaciones innecesarias”.
“La violencia obstétrica no tiene que ver con que las cosas se compliquen. Tiene que ver con que las personas que están presentes acompañen de una manera adecuada a la madre, al bebé y al acompañante”, insiste.

















