La relación entre la menopausia y la astenia otoñal radica en que ambas comparten un mismo terreno: los cambios hormonales y la alteración del estado de ánimo. Durante la menopausia, el descenso de estrógenos y progesterona se traduce en mayor riesgo de irritabilidad, insomnio y sensación de desgana. Si a este desequilibrio interno se suma la llegada del otoño —con menos horas de luz, temperaturas más frías y días más grises—, los síntomas pueden intensificarse y hacerse más evidentes.
El organismo, al recibir menos luz solar, produce menos melatonina, lo que repercute directamente en el sueño, la energía y el apetito. Y, a la vez, este aumento relativo de melatonina reduce la serotonina, conocida como “la hormona de la felicidad”, lo que explica la tendencia a sentirse más tristes o de peor humor en esta estación.
En conjunto, la astenia otoñal se manifiesta con cansancio, apatía, dificultad para concentrarse, bajo deseo sexual, somnolencia o cambios de humor. La buena noticia es que, aunque el proceso puede resultar incómodo, el organismo termina adaptándose poco a poco al nuevo ritmo estacional hasta recuperar su equilibrio.
Consejos para afrontar el otoño en la menopausia
Frédérique Labadie, certificada por la Harvard Medical School como coach de nutrición y bienestar, da 10 consejos para afrontar con éxito la (peri)menopausia:
1. Apostar por hábitos saludables: reducir el alcohol, beber suficiente agua y priorizar una alimentación variada y nutritiva ayuda a mantener la vitalidad y el buen humor.
2. Mover el cuerpo a diario: elegir actividades físicas suaves y ejercicios de fuerza que aporten energía sin generar agotamiento, contribuye a combatir la apatía otoñal.
3. Buscar el equilibrio: organizar la agenda de forma que vida personal, profesional y social convivan sin excesos es esencial para evitar la sobrecarga.
4. Cuidar la mente: practicar yoga, meditación o ejercicios de respiración al final del día favorece la calma interior y ayuda a soltar preocupaciones.
5. Escuchar las señales: si la apatía o el cansancio se prolongan, la psicoterapia puede convertirse en un recurso valioso para recuperar el bienestar emocional.
6. Priorizar el descanso: dormir entre 7 y 8 horas de manera profunda fortalece el organismo y regula el ánimo, aunque durante el climaterio pueda resultar más difícil.
7. Crear un ritual nocturno: desconectar de pantallas, leer unas páginas, escuchar música relajante o encender una vela son gestos que invitan al cuerpo a relajarse y facilitan la conciliación del sueño.
8. Apoyarse en suplementos: a base de adaptógenos y nutrientes como la ashwagandha, que mejora la respuesta al estrés y equilibra el sistema nervioso.
9. La alimentación antiinflamatoria es clave: se basa en incorporar a la dieta diaria alimentos con propiedades naturalmente antiinflamatorias, respaldadas por evidencia científica. Su enfoque principal es privilegiar lo natural: frutas y verduras frescas, grasas saludables (como las que aportan el omega-3), proteínas magras, frutos secos, semillas, cereales integrales, hierbas y especias, indica la nutricionista y CEO de Days of Confidence.
10. Consulta con profesionales de la salud: ginecólogo, nutricionista o terapeuta pueden ofrecer un plan personalizado para afrontar esta etapa con mayor bienestar.

















