Durante años, el Monte de Venus ha sido el gran olvidado del contorno corporal. Esta almohadilla mullida sobre el hueso pélvico es clave para la armonía de la silueta femenina. Sin embargo, los cambios drásticos de peso, los embarazos o el paso del tiempo pueden alterar su volumen y firmeza.
La Dra. Mª José Barba, médico estético, explica cómo la medicina y la tecnología quirúrgica actual permiten devolver a esta zona su posición, tersura y proporción ideal de forma personalizada y definitiva.
¿Por qué cambia el Monte de Venus?
El pubis no es inmune a las transformaciones de nuestro cuerpo. Las razones más frecuentes por las que pierde su estética natural son:
- Efecto rebote o pérdidas drásticas de peso: La piel pierde su sostén y el tejido se desplaza hacia abajo, creando un efecto de «piel vacía» o péndula.
- El posparto y los cambios hormonales: Las hormonas y el aumento de peso en la gestación favorecen la acumulación de grasa rebelde en la zona, difícil de eliminar solo con dieta y ejercicio.
- Cicatrices de cesárea o abdominoplastia: Una mala tracción o adherencia en la cicatriz abdominal tira del pubis hacia arriba o crea un abultamiento antiestético («efecto escalón») justo debajo del corte.
- El paso de los años: Al igual que en el rostro, la piel del pubis pierde colágeno, elastina y estrógenos, provocando descolgamiento y pérdida de firmeza.
Soluciones a la medida de cada cuerpo
Hoy existen alternativas médicas y quirúrgicas avanzadas para solucionar tanto el exceso de volumen como la flacidez, de forma rápida y prácticamente indolora:
– Flacidez leve o pérdida de firmeza. Láser CO2 fraccionado. La energía del láser estimula la producción natural de colágeno, reafirmando la piel sin incisiones ni tiempo de baja.
– Grasa localizada y volumen excesivo. Láser lipólisis pubiana. Una minúscula fibra láser disuelve la grasa rebelde y la aspira, a la vez que el calor retrae y tensa la piel de la zona de forma inmediata.
– Descolgamiento severo o secuelas quirúrgicas. Lifting de pubis o reconstrucción. Se retira el exceso de piel, se liberan adherencias cicatriciales y se reposiciona la estructura grasa. La cicatriz queda 100% oculta bajo la lencería.
Sin dolor ni cicatrices
No hay cicatrices, ya que en la láserlipólisis las punciones son de apenas 2 milímetros. En el lifting de pubis, la incisión se diseña estratégicamente sobre el pliegue del abdomen inferior para que quede oculta por cualquier prenda íntima.
Los procedimientos se realizan bajo anestesia local y sedación. Las molestias posteriores son leves, comparables a una sensación de agujetas o tirantez, y se controlan fácilmente con analgésicos habituales.
¿Cuándo se pueden reanudar las relaciones sexuales o el deporte?
Para tratamientos láser no invasivos, la incorporación es inmediata. En casos de láserlipólisis o lifting quirúrgico, se aconseja esperar entre 3 y 4 semanas antes de realizar ejercicio intenso o mantener relaciones sexuales.

















