Inicio Ginecoestética Nanofat enriquecido: medicina regenerativa íntima

Nanofat enriquecido: medicina regenerativa íntima

Nanofat

El Dr. Fernando Aznar es ginecólogo, director de FA Regenerativa Gynecology Academy y jefe de la Unidad de Ginecología Regenerati­va del Hospital Cruz Roja (Córdoba), explica que, el lipofilling genital femenino fue la primera técnica establecida en la incipiente ginecología regenerativa que se estaba desarrollando en la zona de Beverly Hills (Los Ángeles), hace más de 25 años. Su evolución técnica denomina­da Nanofat enriquecido se ha convertido en el procedimiento “gold standard” dentro de la gi­necología regenerativa actual, debido a su ca­rácter autólogo, biocompatible y mínimamente invasivo. A diferencia de otros tratamientos que buscan solo hidratar, rellenar o mejorar tempo­ralmente el aspecto vulvovaginal, el Nanofat enriquecido intenta ir un paso más allá: estimu­lar la reparación del tejido desde dentro.

Procedimiento

La técnica parte de una idea bastante sencilla: se extrae una pequeña cantidad de grasa de la propia paciente, generalmente del abdomen o muslos, y esa grasa se procesa de forma me­cánica hasta obtener una emulsión muy fina. Esta emulsión, llamada Nanofat, ya no se usa principalmente como volumen, sino como un producto con alto potencial regenerativo, rico en células derivadas del tejido adiposo, facto­res de crecimiento, pericitos y componentes de la fracción vascular estromal.

El Nanofat fue descrito inicialmente por Tonnard et al. en 2013 1. A diferencia del lipofi­lling convencional, no actúa como relleno volu­métrico, sino como un concentrado biológico regenerativo. El procedimiento comienza con una mini-liposucción, generalmente abdomi­nal o femoral, seguida de emulsificación y fil­tración mecánica del tejido adiposo. Este pro­cesamiento destruye los adipocitos maduros, preservando las células madre mesenquimales y los componentes regenerativos de la SVF. El producto final contiene ADSCs, pericitos, cito­cinas y factores de crecimiento capaces de esti­mular neovascularización, síntesis de colágeno, remodelado tisular y regeneración epitelial.

Aplicaciones y evidencia científica

En ginecología, su uso se ha orientado sobre todo al síndrome genitourinario de la menopau­sia, la atrofia vulvovaginal, la sequedad, la dispa­reunia, la pérdida de elasticidad, el dolor vulvar crónico y el liquen escleroso vulvar. El objetivo es mejorar la calidad del tejido: que la mucosa y

la piel estén más hidratadas, más elásticas, mejor vascularizadas y menos inflamadas.

Uno de los estudios clínicos más relevantes en rejuvenecimiento genital es el de Menkes et al., publicado en Aesthetic Surgery Journal. En este trabajo se incluyeron 50 mujeres con síndrome genitourinario de la menopausia. Se utilizó microfat en labios mayores y Nanofat intravaginal, con seguimiento a 1, 3, 6, 12 y 18 meses. Los resultados mostraron mejoría del Vaginal Health Index, de la sequedad, del dolor durante las relaciones y de parámetros relacio­nados con la función sexual.

En el campo del liquen escleroso vulvar, el trabajo de Casabona et al.2 es una referen­cia importante. En 2010 publicaron en Plastic and Reconstructive Surgery un nuevo enfoque quirúrgico para el liquen escleroso vulvar, com­binando células mesenquimales derivadas del tejido adiposo y plasma rico en plaquetas para favorecer la regeneración tisular.

Posteriormente, Tamburino et al.3 publi­caron un informe preliminar específicamente sobre Nanofat en liquen escleroso vulvar. Los autores plantearon que el Nanofat permite depositar células derivadas del tejido adiposo y factores de crecimiento en capas muy super­ficiales, justo donde el liquen produce atrofia, fibrosis, fragilidad y pérdida de elasticidad.

También es importante mencionar los tra­bajos del grupo de Boero y Brambilla5. En 2015 publicaron un estudio sobre injerto graso en liquen escleroso vulvar, donde observaron que el lipofilling podía ser útil como tratamiento de soporte en mujeres con liquen que no respon­dían adecuadamente al tratamiento conven­cional de primera línea. Más recientemente, en 20236, el mismo grupo publicó un seguimiento a largo plazo, mostrando que la satisfacción de las pacientes tratadas con injerto graso podía mantenerse hasta 11 años, con mejoría clínica y buena tolerancia en casos seleccionados.

La literatura científica publicada y reforzada por la evidencia clínica diaria de miles de com­pañeros alrededor del mundo, sugieren que el Nanofat y las diversas variantes del injerto gra­so enriquecido actúan por varios mecanismos fisiológicos, potenciando los verdaderos meca­nismos de reparación tisular propios del cuerpo humano: mejoran la vascularización, reducen la inflamación, estimulan fibroblastos, favo­recen la producción de colágeno y elastina, y ayudan a remodelar tejidos atróficos o fibró­ticos. Por eso se habla de una terapia regenera­tiva funcional, no solo estética.

El procedimiento médico-quirúrgico Na­nofat enriquecido combinado conveniente­mente con dispositivos basados en energía: laser, radiofrecuencia, ondas de choque, luz led… se posiciona como la terapia “gold stan­dard” regenerativa más prometedora en gi­necología estética regenerativa funcional, especialmente en atrofia vulvovaginal y liquen escleroso vulvar. La formación práctica cuida­dosa y detallada es imprescindible en los médi­cos que deseen afrontar con éxito este tipo de patologías.