La Dra. Belén Gómez, ginecóloga del Hospital Infanta Leonor, explica qué son las mascarillas con tissue, de origen coreano que se ha puesto de moda últimamente, cómo se usan, para qué sirven y si son buenas para la salud.
¿Qué son y para qué sirven las “vulva masks”?
Según su nombre “vulva mask”, se trataría de una mascarilla para usar exclusivamente en la vulva (labios y entrada a la vagina). Sin embargo, son mascarillas que se aplican sobre el monte de Venus, ingles y labios vulvares.
La función es hidratar, blanquear, alisar y rejuvenecer la zona genital. Lo anuncian como un tratamiento estético que incluye exfoliación, hidratación y limpieza profunda de la zona genital.
Aplicación
La aplicación de estas mascarillas exige un abundante lavado con agua, tanto antes como después, y debe limitarse única y exclusivamente a las zonas recubiertas por piel, nunca dentro de la vagina ni sobre los labios (mayores y menores).
Por supuesto, el tratamiento debería realizarse en centros con experiencia y con productos testados ginecológica y dermatológicamente. La zona genital es una parte del cuerpo especialmente sensible que puede reaccionar con irritación o dermatitis si se emplean productos agresivos, por lo que no es aconsejable la utilización de remedios caseros para este fin.
Opinión profesional
La zona genital femenina, explica la doctora, colaboradora habitual de la empresa Chilly, es una parte muy delicada del cuerpo compuesta por zonas recubiertas por piel, como es el monte de Venus y la vulva; una zona cubierta por mucosas, como es la vagina y otra por vello, como el periné, cuya función es principalmente protectora. Además, posee también glándulas secretoras y sudoríparas.
El interior de la vagina mantiene un ecosistema especial y fundamental en el proceso de protección frente a infecciones, creado por bacterias propias y productos de degradación del glucógeno que mantienen este ambiente ácido. Por eso, el pH de la vagina es distinto que el de la piel.
El ‘rejuvenecimiento vulvar’ que prometen las mascarillas actualmente en el mercado es falso, ya que aportan hidratación y limpieza, pero no proporcionan tensión ni colágeno dentro de los tejidos, como lo haría casi exclusivamente el láser vaginal o las inyecciones intravaginales de hialurónico y colágeno.
En definitiva, no hay evidencia científica acerca de la necesidad o los beneficios de realizar este tipo de procedimientos en la zona genital. De hecho, la alteración de sus componentes puede afectar al desempeño de sus funciones protectoras y lubricantes, además de provocar infecciones o molestias, ya que cualquier principio activo que no esté dermatológicamente testado para su uso en esa zona, así como perfumes o ingredientes agresivos, podrían afectar a la salud genital.
Por ese motivo, tampoco se deben usar desodorantes ni geles de ducha normales. Es imprescindible utilizar siempre un gel específico para la zona íntima con un pH indicado para dicha área y para las características de la piel de cada mujer, ya que un gel de higiene íntima tiene un pH más ácido, agentes limpiadores más suaves y además está testado bajo control ginecológico.

















