Según la Dra. Belén Gómez, ginecóloga del Hospital Infanta Leonor, la conciencia genital es “la capacidad de una persona para percibir y reconocer sensaciones, emociones y alteraciones en sus genitales. Esta engloba sensaciones físicas y emocionales, que impactan en las relaciones personales e íntimas de tal forma que pueden dejar secuelas, por lo que influye directamente en el bienestar general de la persona”.
La conciencia genital y la higiene íntima están relacionadas entre sí por lo que se influyen mutuamente de forma muy dinámica, ya que “tener una buena conciencia genital permitirá reconocer con más facilidad cambios o síntomas negativos que puedan estar relacionados con posibles infecciones, que llevarán la persona a hacer más hincapié en una correcta higiene íntima”, afirma la Dra. Gómez.
Por otro lado, según la doctora, “las mujeres con una buena conciencia genital suelen estar más informadas sobre la forma de proteger su parte íntima y cómo realizar una correcta higiene para la misma. Qué productos son los más adecuados y en qué momentos su cuerpo necesita un extra de protección. Valoran la importancia de dedicar a su zona genital el tiempo y cuidado que necesita, como parte del autocuidado integral de la persona”.
Del mismo modo, también sucede a la inversa: la higiene íntima influye en la conciencia genital. “Mantener una buena higiene íntima protege nuestra zona genital de agentes externos, mantiene el equilibrio de la microbiota vaginal y nos protege frente a infecciones. Es decir, puede contribuir a mejorar la sensación general de bienestar y confort en nuestro cuerpo. Además, tener una correcta higiene íntima puede favorecer la confianza en una misma al sentirse sana y cuidada por lo que podría ser beneficioso para sentirse más seguro y cómodo en las relaciones sexuales”, asegura la ginecóloga, colaboradora habitual de Chilly.

















