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Hormonas bioidénticas

Hormonas Dra Marta Recio

En la última década se busca un estado de salud óptimo y un envejecimiento saludable y esto ha despertado un mayor interés por las hormonas bioidénticas para cuidar el metabolismo, prevenir las enfermedades y problemas derivados de su carencia, explica la Dra. Marta Recio, ginecóloga y sexóloga.

El estudio WHI Este interés está influido por el miedo a los efectos secundarios de las “terapias sintéticas” y relacionado con la alerta mediática que en los años 2000 creó el estudio Women´s Health Initiative (WHI). El trabajo pretendía evaluar los mayores beneficios y riegos en términos de salud, de la terapia hormonal combinada más usada en los Estados Unidos: estrógenos equinos y acetato de medroxiprogesterona. Sin embargo, el importante aumento de los efectos cardiovasculares y trombóticos y la mayor incidencia de cáncer de mama, llevaron a suspenderlo. Esta situación creó miedo, lo que llevó a disminuir drásticamente la prescripción y toma de la terapia hormonal de reemplazo.

Posteriormente se volvió a analizar para ver qué había sucedido, y sí se constató la mejoría de los síntomas menopáusicos, disminución de cáncer de colon y de fractura de cadera, y se objetivó cómo los efectos cardiovasculares y trombóticos eran debidos al estrógeno por vía oral, y el aumento de cáncer de mama por la progestina (a diferencia de lo que muchos asocian también al estrógeno). Pero este segundo trabajo no tuvo mucha repercusión mediática.

Las mujeres ya no son las “abuelitas que todo lo aceptaban”, hoy deciden. Ante esta situación, resurgió el interés profesional por las hormonas bioidénticas, en parte fomentado por un estudio publicado a cerca del pellet hormonal como la mejor vía para reproducir la fisiología del propio cuerpo.

Beneficios del estrógeno en la mujer

Son claros y no sólo por los síntomas vasomotores: mejora la memoria y la claridad mental, regula el metabolismo de las grasas, mantiene la hidratación de la piel y las mucosas y favorece la salud ósea.

Por otro lado, la progesterona, más allá de ser meramente compensatoria del estrógeno, tiene un importante papel como neurohormona a través de la activación de los receptores GABA, por eso se necesita para estabilizar el estado de ánimo, mejorar la depresión o evitar el insomnio.

La testosterona es una hormona imprescindible para la calidad de vida, tanto para hombres como para mujeres, porque mejora la energía y la sensación de bienestar, aumenta la masa muscular y la formación de hueso, reduce la grasa corporal y del perímetro abdominal, aumenta la libido, aporta claridad cognitiva, evita la resistencia a la insulina, mejora el perfil cardiovascular y previene o mejora las enfermedades autoinmunes.

Los precursores hormonales, como la DHEA y la pregnenolona son fabulosos como complemento de las terapias hormonales. La regulación hormonal también va a ayudar en la prevención de enfermedades como la demencia, la muerte por infarto, la depresión crónica, el dolor crónico, la artrosis y la osteoporosis, los problemas de suelo pélvico, la sarcopenia y la recomposición de la grasa corporal o el síndrome metabólico, entre otros.

El equilibrio y la suplementación hormonal son esenciales para mantener una buena salud física y metabólica en el contexto de una longevidad saludable.

Reemplazo hormonal bioidéntico

Cuando hablamos de reemplazo hormonal, las bioidénticas son la elección. El término “bioidéntico” significa que es igual a la hormona de nuestro cuerpo. Su origen es natural como puede serlo la soja o el ñame, pero estructuralmente está adaptada a las del cuerpo humano. De ahí que sus receptores sean muy específicos y consigan recuperar la salud metabólica. Existen diferentes vías de administración de la THB, y se puede encontrar tanto en farmacia como a través de la formulación magistral. Hoy se demanda una “medicina personalizada”. En este sentido, la formulación magistral permite realizar una combinación perfecta de las hormonas que precise cada persona, pudiendo prescribirlas desde mucho antes de la menopausia o andropausia según se vayan precisando, y adaptándolas a su momento vital.

Lo que está claramente estudiado en la mujer es que el estrógeno por vía oral va a tener un primer paso hepático que puede llegar a dar problemas metabólicos. La testosterona inyectable, aplicada en los hombres para tratar la andropausia, también presenta muchos problemas con picos de dosis poco predecibles y efectos secundarios difíciles de manejar. Por eso las cremas hormonales han cobrado más relevancia, por ser una vía metabólica bien tolerada, pero aun así siguen presentando picos que no reproducen la fisiología corporal.

Los diversos estudios publicados avalan al implante hormonal (pellet) como la vía de administración más fisiológica y con menos efectos secundarios. El implante desarrolla una red capilar a su alrededor y permite liberar una dosis constante de hormonas, pero que se va a incrementar según el gasto cardíaco del paciente, consiguiendo así niveles fisiológicos del cuerpo según su demanda. Además, la baja tasa de efectos secundarios y la comodidad de su aplicación lo convierten en una de las terapias más demandadas a día de hoy.

Es muy importante tener en cuenta que la terapia hormonal bioidéntica debe ser siempre indicada y manejada por un profesional especializado y correctamente formado, ya que no son terapias inocuas y pueden desencadenar problemas metabólicos severos si no se saben controlar adecuadamente. Del mismo modo, la farmacia debe cumplir con el Real Decreto 175/2001 de las normas de correcta elaboración y control de la calidad de las fórmulas magistrales y preparados oficinales para poder prepararlas.