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Cistitis intersticial o síndrome de la vejiga dolorosa

cistitis intersticial

Muchas mujeres sufren a menudo algún tipo de infección urinaria, pero a veces este escenario puede escalar y derivar en cuadros de mayor complejidad médica. La sexóloga Irene Aterido explica que la cistitis intersticial (CI) es una enfermedad crónica que dura más de seis semanas. Provoca dolor, presión y molestias en la vejiga y la pelvis, y a veces se denomina síndrome de vejiga dolorosa (SVD). La cistitis intersticial se presenta de forma muy similar a las infecciones del tracto urinario (ITU), siendo algunos de los síntomas:

Dolor en la parte baja del vientre: es el síntoma más frecuente y tiende a empeorar a medida que se llena la vejiga.

Ganas más frecuentes de orinar: ocurre tanto de día como de noche.

Urgencia: la CI puede provocar una sensación de urgencia incluso después de orinar. La sensación puede empeorar cuando estás sometida a estrés (físico o mental).

Sangre en la orina: no es tan frecuente, pero si la experimentas, debes acudir a tu médico de cabecera para descartar enfermedades más graves (por ejemplo, cáncer de vejiga).

Se calcula que las mujeres tienen entre dos y tres veces más probabilidades de padecer CI. Existen varias teorías sobre las causas, pero se desconoce la causa exacta. Todos los planteamientos incluyen alguna lesión o inflamación en la vejiga. Las teorías más comunes son:

Lesión de la vejiga, que permite que la orina (y las moléculas nocivas) la irriten.

Acumulación de células inflamatorias en las paredes de la vejiga. Estas células liberan histamina y otros agentes proinflamatorios.

Lesiones nerviosas.

Respuesta autoinmune: el cuerpo ataca a la vejiga.

Lo más probable es que se den varios de estos fenómenos simultáneamente y que algunas personas sean más propensas a la inflamación y a la respuesta autoinmune del organismo, lo que conduce a la cistitis.

Si se experimentan síntomas de CI hay que ir a al médico para descartar una infección urinaria, normalmente mediante análisis de orina y a veces, derivará a un ginecólogo o urólogo. El problema de la cistitis intersticial o síndrome de la vejiga dolorosa radica en que ninguna prueba puede dar el diagnóstico definitivo. El principio para interpretarlo es que presentes los síntomas compatibles y que se descarten otras afecciones, explica la colaboradora de la empresa Intimina.