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Ácido hialurónico: confort natural

ácido hialurónico

La Dra. Victoria Martínez Morón es ginecóloga y presidenta de la Sociedad Española de Ginecología Estética Regenerativa y Funcional (SEGERF) explica que el ácido hialurónico es un mucopolisacárido de la familia de los glucosaminoglicanos que se emplea desde hace más de 20 años como material de relleno de los tejidos y puede ser utilizado con distintas indicaciones a nivel facial, corporal y genital. También se puede inyectar a nivel intraarticular e incluso intraocular, según las necesidades particulares del paciente.

Se encuentra de forma natural en el sistema y es el elemento principal del tejido conectivo, responsable del trofismo, tono y flexibilidad de la piel y de las mucosas. A su vez, es bien sabido que corre un papel muy importante en la cicatrización de heridas.

En ginecología, a nivel de la vulva se utiliza igualmente el ácido hialurónico reticulado con densidades entre de 19 mgr/gr y 21 mgr/ gr para hidratación intensiva en pacientes con síndrome genitourinario, ya que por sus características funcionales alcanza máxima capacidad higroscópica con un tiempo de efectividad considerable de hasta unos 6 meses como mínimo. También se utiliza con fines estéticos para el relleno de labios mayores para pacientes que han sufrido vaciamiento por adelgazamiento brusco, enfermedades crónicas o simplemente el envejecimiento. En este caso se utilizan densidades entre 21 a 25 mgr/gr.

A nivel vulvo vaginal para la hidratación se aplica mediante la inyección multipunto. Se produce un efecto bioestimulador de la síntesis de elastina y colágeno. Igualmente se potencia la angiogénesis y la reparación del tejido de la piel o la mucosa en sí. El aumento de trofismo, por todas las cuestiones anteriores, mejora claramente el confort y la lubricación vaginal a la paciente.

Para realizar estos procedimientos, a priori, no se necesita ninguna preparación previa mientras la paciente tenga una revisión ginecológica reciente dentro del último año y que en el momento del procedimiento esté, por supuesto, asintomática (no sangrados de origen desconocido, sin síntomas de infección vaginal o urinaria, fiebre, etc.). Es importante conocer muy bien sus antecedentes y cerciorarnos de que, al menos una semana antes, no tome ni anticoagulantes ni antiagregantes plaquetarios como aspirina, antiinflamatorios o vitamina C. Se recomienda el uso de anestesia tópica para el confort de la paciente durante el procedimiento.

Relleno

La técnica se realiza desde la parte superior de los labios mayores hacia la parte inferior y medial con cánula. Previamente, se ha debido proceder a la inyección anestésica local con lidocaína al 2%, utilizando para su administración el mismo agujero por el que, después, se introduce la cánula de 18 g roma hasta la zona más inferior del labio, se difunde el gel de forma retrógrada y zigzagueante para así distribuir el fluido lo más homogéneamente posible. Tras la aplicación, se realizará un masaje para procurar la simetrización del relleno. El efecto máximo se observa a las 3 o 4 semanas.

Hidratación

Se realiza a través de la técnica multipuntos y, de esta manera, también se aprovecha el efecto físico reparador de la mesoterapia. Se debe profundizar muy poco en la punción para depositar el AH directamente en la lámina propia de la mucosa vaginal. Esto supone 1 ó 0.5mm. de profundidad, se dejan unos micro habones que tras el procedimiento se masajearán para su disolución y que la mucosa quede con aspecto de acolchado.

La cantidad total que se suele administrar por paciente es de 1ml, y sólo se trabaja con este procedimiento la zona del introito, fosa navicular y tercio externo en la cara posterior de la vagina. En la cara anterior se tiene el riesgo de poder afectar accidentalmente la uretra y producir algún patrón obstructivo de la micción. Por lo tanto, el tratamiento con AH a nivel vaginal es muy focal y localizado.

Muchas veces el tratamiento se utiliza de forma aislada o se asocia a otros como láser o radiofrecuencia para producir un efecto sinérgico de bioestimulación y de esta manera mejorar los resultados, pero esto depende de la experiencia y de las pautas de cada profesional.

Como cualquier otro procedimiento médico, la aplicación de AH a nivel vulvovaginal tiene sus complicaciones, como: hemorragia, hematoma, edema, inflamación, eritema, erupciones, nódulos, asimetría y/o dolor, entre otros.

Es muy excepcional que se inyecte accidentalmente en estructuras arteriales o venosas y produzca una obstrucción del flujo sanguíneo. Esto puede producir desde la necrosis de los tejidos a casos graves como embolismo pulmonar.