Inicio Ginecoestética Actualización en aparatología más allá del láser

Actualización en aparatología más allá del láser

Aparatología. Dr. Arroyo

El Dr. César Arroyo es experto en aparatología láser y el primer médico en España que realizó una vaginoplastia láser, además de reconocido ponente nacional e internacional y ex presidente de SEGERF:

Evolución tecnológica

En los últimos 30 años el láser ha significado una auténtica revolución para la medicina, antes era impensable llegar a donde lo hemos hecho con estos abordajes y, hoy, estamos asistiendo a un cambio acelerado en su aplicación para los diferentes tejidos. Estos aparatos nos están demostrando que, parametrizando correctamente, se consiguen unos resultados óptimos, tanto reparadores como regenerativos.

Su evolución se ha debido a su capacidad ultra específica con la identificación de las longitudes de onda y sus técnicas aplicadas como el uso del fraccionamiento que, ya en sí mismo, fue una revolución. Las nuevas longitudes de onda permiten abordar las diferentes capas del tejido de una forma específica y es ahí donde está la clave del desarrollo láser. Somos perfectamente conscientes de que una sola longitud de onda, o sea, un solo aparato no sirve para todo, debemos conseguir diferentes longitudes para lograr un alto nivel de efectividad sin olvidar nunca la seguridad. La tecnología ofrece un futuro apasionante para la medicina, ha logrado que muchos de nosotros sólo nos dediquemos a ella y es absolutamente imparable.

¿Quién es quién?

Láser CO2. En los últimos años ha generado la posibilidad de transformar tejidos con alto nivel de energía y estamos viendo que se ha podido “domar”, podemos conseguir efectos muy suaves que antes no se podían alcanzar, ya no se generan tantos efectos colaterales que hasta hace muy poco eran muy temidos.

Láser Erbium-Yag. Por su naturaleza, sus posibilidades eran estrictamente superficiales, sin embargo, hoy en día, se consiguen alcanzar unos niveles de profundidad mayores y con mucha solvencia terapéutica. Es una longitud de onda muy interesante que consigue grandes resultados sin tanto daño térmico sobre los tejidos.

Láser de Diodo. Tiene un carácter versátil, sus aplicaciones en nuestro campo hacen que se puedan dirigir a diferentes tipos de pigmentos y en consecuencia provocar un calentamiento a nivel acuoso muy aceptable. El problema que nos suscita es que esto mismo, que es una ventaja si los tejidos no son del todo homogéneos, es decir, si predomina un pigmento sobre otro puede no conseguir el efecto deseado porque no se puede controlar. En lugar de ser una tecnología ultra específica, como los anteriores que van por agua, éste tiene que conocerse muy bien para evitar efectos no deseados.

Láser Q-Switched. Dentro de los tratamientos con láseres despigmentantes, éste tiene un papel fundamental, porque lejos de ser utilizado solamente para tatuajes, se está usando mucho para lesiones pigmentarias y en su modalidad fraccionada, tanto en nanosegundos como, sobre todo, en picosegundos. Observamos una transformación sobre la estimulación de los tejidos debido a la aparición de los LIOB´s (Laser Induced Optical breakdown) que son mensajeros intracelulares que consiguen un estímulo celular sin daño térmico. Lo que se ocasiona son daños mecánicos sobre el tejido, produciendo una vacuolización a nivel epidérmico al conseguir la transformación del fibroblasto como un elemento productor de colágeno, elastina y ácido hialurónico.

IPL. Su gran avance ha sido ser muy selectivo y segmentario. Se ha conseguido que, gracias a los nuevos filtros, se logren una gran efectividad sin tanto daño coagulativo (de quemadura), controlando muy bien su objetivo fundamental. Pero su añadido principal es el manejo de su duración temporal, es decir, ya no se vive sólo en la era de los milisegundos si no se trabaja con los microsegundos, lo que confiere una seguridad y efectividad mayor. Su futuro será muy interesante, ya que se parecerá más a un láser de Q-Switched.

Radiofrecuencia. Desde que se inventó y se aplicó en medicina hasta la fecha ha habido una enorme transformación. Está aportando grandes satisfacciones en su forma fraccionada en microagujas abordando directamente la zona a tratar. Se descarga tanto la energía como el tiempo y ésa, precisamente, es la clave porque sí se controlan ambos factores. Se añade, por supuesto, la intensidad, de esta forma se consiguen cambios tisulares muy similares, e incluso más profundos que con un láser, por lo que es único y versátil.

HIFU (High Intensity Focused Ultrasound). Su uso en medicina, tanto en rostro como en zona vulvovaginal, tiene unas características que se deben tener muy en cuenta, dado que no se ve el efecto inmediato al tener una evolución transepidérmica que alcanza profundidades sin que se vean señales. Por lo que su utilización, tanto con ecógrafo como controlando muy bien la penetración con el propio dispositivo, debe hacerse cuando se conozca perfectamente el objetivo de su uso.

Luz Led. Es un elemento modulador y reparador sobre tratamientos ya prescritos, sin duda es un gran avance. En su utilización en terapia fotodinámica ya es una realidad y lo que se está consiguiendo es usarla en áreas regeneradoras para la ginecoestética o en reparación en la zona capilar. Cada día se implementa más, pero como terapia coadyuvante.

Híbridos. Son un gran avance de los últimos diez años, donde estamos viendo el uso de los láseres no ablativos con los ablativos. Estos dispositivos que poseen ambas longitudes de onda evitan un daño térmico grande en zonas donde se necesita concentrar energía, pero los tejidos no lo permiten con facilidad. Es una solución versátil en la que se trabajan todo tipo de tejidos y con todas sus características. Se aúnan sinergias en los beneficios, pero sin tantos efectos negativos. Se emplean secuencialmente o con las dos longitudes de onda en un mismo disparo, el único elemento a tener en cuenta es cuándo se necesita y qué efecto se quiere conseguir.

Electromagnetismo (HIFEM). Sistemas de electromagnetismo de alta intensidad focalizados. Otro de los grandes avances ha sido no sólo tratar la piel, sino también conseguir que se produzcan cambios en la estructura de soporte, en este caso el músculo. Estos dispositivos corrigen la inestabilidad producida por el envejecimiento o la distensión muscular o ligamentosa, devolviendo el soporte adecuado para que los tejidos faciales, corporales y en el caso que nos ocupa vulvovaginales corrijan su inestabilidad. Se realiza un abordaje a todos los niveles y en todas las capas. Probablemente, en el futuro será una terapia muy común porque, además, corrige situaciones posturales producidas por el envejecimiento natural sin daño muscular.

Carboxiterapia. Para terapias regenerativas es una gran ayuda y por sus efectos conocidos provoca neovascularización que favorece que tejidos que han estado fibrosados o atróficos vuelvan a tener vitalidad. Además, ayuda a la disolución grasa en determinadas zonas y mejora la textura de la piel. Es un buen complemento al láser y las radiofrecuencias fraccionadas para corregir, principalmente, cicatrices y acúmulos grasos.

Criolipólisis. Esta tecnología consigue grandes resultados en aquello para lo que fue creada: lograr un fenómeno de apoptosis en la eliminación del adipocito de forma permanente contra la grasa localizada que acompañan al envejecimiento de los tejidos. Eso, que por otra parte es difícil debido a que la piel hace como barrera de protección, pero que, estando muy controlada y asociada a otras técnicas como ondas de choque o radiofrecuencia consigue tratamientos completos sobre remodelación corporal.