Durante la menopausia, los cambios hormonales pueden acelerar la pérdida de densidad ósea. Si queremos tener unos huesos fuertes y prevenir la osteoporosis no necesitamos tomar grandes cantidades de calcio. Lo que necesitamos es vitamina D3, afirman las farmacéuticas, Mencía Hermosa e Inmaculada Vicente.
Un buen nivel de vitamina D3 o colecalciferol, es crucial para la salud porque contribuye a la absorción de calcio y fósforo en el intestino, manteniendo la salud ósea y muscular.
La vitamina D3 es un nutriente fundamental para la salud integral que apoya funciones inmunológicas, metabólicas y neurológicas, entre otras. La mayoría de las personas presentan niveles bajos en analíticas de vitamina D.
La exposición moderada a la radiación ultravioleta tipo B (UVB) es la fuente natural más eficaz para sintetizar vitamina D3 a través de la piel. Para quienes tienen dificultades para obtener suficiente vitamina D de la luz solar, una suplementación cuidadosamente dosificada, junto con una dieta que incluya alimentos ricos en vitamina D, puede ser efectiva para mantener niveles saludables.
Recomendaciones para una buena salud ósea
– Suplementa con Vitamina D3 + K2. La vitamina D3 es esencial para ayudar al cuerpo a absorber el calcio, mientras la vitamina K2, lo dirige hacia los huesos y evita que se deposite en arterias u otros tejidos blandos, promoviendo una adecuada mineralización ósea y reduciendo el riesgo de fracturas y enfermedades cardiovasculares.
– Ejercicios de fuerza y resistencia. Realizar ejercicios de fuerza como levantamiento de pesas, zancadas o sentadillas, así como la combinación de éstos con ejercicios de resistencia (caminar, nadar, subir escaleras), estimula los huesos y fortalece el tejido muscular que los rodea. Esta actividad no solo mantiene la densidad ósea, sino que también mejora el equilibrio y reduce el riesgo de caídas y fracturas.
– Ingerir un extra de proteínas. Aumentar ligeramente la ingesta de proteínas puede ayudar en la formación y en el mantenimiento de la masa muscular, que actúa como soporte para los huesos. Las proteínas también juegan un papel en la salud ósea directa, ya que algunos de sus aminoácidos son necesarios para formar el colágeno óseo, contribuyendo a la estructura del hueso.

















