Crys Dyaz, entrenadora personal, fisioterapeuta y ex nadadora de élite de la selección española de natación, explica qué tipo de deporte es el más recomendado para la mujer durante la menopausia
No obstante, es un momento en el que el cuerpo realmente sufre cambios que repercuten directamente en la salud, tanto mental como física. Sin embargo, existen claves fundamentales a tener en cuenta para este proceso y una de ellas es la práctica de deporte.
El ejercicio físico es una herramienta clave en esta etapa, no solo por sus beneficios hormonales, sino por su impacto en el bienestar emocional: el movimiento devuelve la energía, la fuerza y la confianza en ti misma, porque al entrenar, se liberan endorfinas.
La actividad física en este momento vital es imprescindible, fundamentalmente porque decelera la sintomatología típica de la menopausia. Además, regula la síntesis proteica, desciende la disminución de la elastina, mejora la autoestima, mejora la calidad del sueño y, consecuentemente, mejora todo nuestro estado vital.
Empezar y mantener la rutina
La prioridad para cualquier proceso debe ser la constancia, ya que es un momento muy concreto en el que entran en juego varios factores, también a nivel emocional.
Por lo tanto, a la hora de plantear un entrenamiento se debe tener en cuenta el nivel de exigencia necesaria para no causar frustración. No es tan importante la cantidad de ejercicio que se haga en un día como realizar menos intensidad, pero a lo largo de toda la semana. Siguiendo con la línea de la constancia, también se recomienda que el ejercicio se lleve a cabo durante las primeras horas de la mañana, de manera que se evite la “procrastinación”.
Tipo de ejercicios
La ciencia avala la evidencia de que en el periodo de la menopausia se produce una pérdida de la masa muscular. Por lo tanto, el trabajo con fuerza contribuye a la mejora de la salud, más aún durante la menopausia, debe hacerse sin miedo, sin embargo, es recomendable contar con el apoyo de profesionales que ayuden a crear las rutinas. No obstante, debe mantenerse también el trabajo cardiovascular.
Hay ejercicios que no deben faltar; en primer lugar, aquellos de ligero impacto, para prevenir la osteoporosis temprana.
Por otro lado, los ejercicios de fuerza, anteriormente mencionados son imprescindibles. Como los de full body, pierna, glúteo y sobre todo core (una zona importante en el proceso de la menopausia). además del tren superior, para mantener protección en la espalda.

















