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Menopausia y rendimiento deportivo

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¿El rendimiento deportivo y el ejercicio físico con la menopausia son incompatibles? Pese a todos los estigmas en torno a la menopausia y los cambios que se producen en la mujer, el deporte debe estar presente en todas las etapas de la mujer, también en el climaterio. María Pérez, fisioterapeuta experta en suelo pélvico, salud femenina y ejercicio terapéutico y creadora de La Pelvis Revolution, detalla 5 cuestiones clave a tener en cuenta cuando se habla de menopausia y práctica deportiva.

La menopausia no es una enfermedad, sino una etapa de la vida de las mujeres

Los cambios hormonales que experimentan las mujeres durante la perimenopausia (periodo que comienza aproximadamente cinco años antes de la menopausia) se estabilizan llegado este momento. También es cierto que estas fluctuaciones hormonales pueden llegar acompañadas de síntomas como sofocos o alteraciones en el estado de ánimo, que pueden afectar a la vida diaria y, por supuesto, al rendimiento deportivo.

Aunque la menopausia no se trata de una patología, para aquellas mujeres que estén transitando esta etapa con dificultades, se recomienda visitar a su ginecólogo. El profesional dará las pautas para conseguir una transición más llevadera. El entrenamiento del suelo pélvico, va a ayudar a prevenir y mejorar los síntomas.

La falta de ejercicio está directamente relacionada con los problemas físicos y de salud

El cuerpo necesita ejercicio y movimiento, que se puede hacer en forma de cardio, fuerza o resistencia. Debido a los cambios hormonales que suceden con la menopausia, este ejercicio es todavía más importante.

Es por ello que se recomienda que las mujeres sigan practicando deporte. Aparte de los evidentes beneficios físicos, el deporte también ayuda a mejorar la calidad del sueño y el estado de ánimo. Si es necesario se puede adaptar la intensidad y el tiempo de los ejercicios, pero manteniendo una rutina que permita al cuerpo estar en movimiento.

La incontinencia urinaria y fecal son dos de los problemas más comunes relacionados con el suelo pélvico

Explica la fisioterapeuta, colaboradora de la empresa Intimina que, debido al debilitamiento del suelo pélvico, es frecuente que las mujeres experimenten pérdidas de orina y fecales cuando ejercen algún esfuerzo, como puede ocurrir durante la práctica deportiva. Es habitual que las mujeres dejen de practicar ejercicio físico por miedo o vergüenza a sufrir estas pérdidas. Un ejercicio terapéutico personalizado prescrito por un profesional titulado será clave para solucionar el problema.

La menopausia y el rendimiento deportivo no están directamente relacionados

Durante la perimenopausia disminuye la producción de las hormonas sexuales femeninas, sobre todo de la progesterona y los estrógenos. A pesar del papel importante que juegan estas hormonas en nuestro cuerpo, su disminución no influye de manera directa en el rendimiento deportivo. Otros factores como la genética, el entrenamiento, la nutrición, la salud mental y el estado físico general sí pueden afectar a nuestra rutina deportiva.

Si bien es cierto que la menopausia puede suponer cambios en nuestra composición y masa muscular, son cambios habitualmente paulatinos y no suponen un obstáculo para la actividad física y el rendimiento deportivo. Sin embargo, también es necesario tener en cuenta la posibilidad de aparición de enfermedades como la osteoporosis o enfermedades cardíacas.

Los cambios hormonales que suceden durante la menopausia pueden afectar al suelo pélvico

A raíz de esta etapa, las mujeres experimentan cambios a nivel muscular y de tejidos que pueden afectar al suelo pélvico. Por esta razón, con la llegada de la menopausia es el momento perfecto para revisarlo y ponerlo a punto de la mano de un fisioterapeuta especialista.

Se recomienda realizar los ejercicios de Kegel, ya que los puedes incluir en la rutina diaria de forma sencilla, para tonificar y fortalecer los músculos del suelo pélvico, responsables de proporcionar soporte a la vagina, la vejiga y el recto, así como de controlar los esfínteres. Aunque estos ejercicios son clave para tener un embarazo, parto y recuperación posparto saludables, están aconsejados para todas las mujeres.