Los problemas digestivos pueden afectar a la firmeza del suelo pélvico, así lo afirma la fisioterapeuta afirma María Pérez.
El recto y la cavidad vaginal son zonas adyacentes por lo que cuando se acumulan heces, el suelo pélvico se ve obligado a soportar un peso mayor. Además, al volverse duras las heces, los músculos de la zona deben ejercer mucha más fuerza para expulsarlos y el suelo pélvico se puede ver debilitado.
Tampoco se debe olvidar que un suelo pélvico debilitado también puede causar estreñimiento. Si la musculatura está débil, puede interferir a la hora de evacuar, obligando a empujar en el baño. Por el contrario, si la musculatura está muy tensa, puede interferir en la relajación de los esfínteres y ser la causante de problemas como las fisuras anales o las hemorroides.
Prolapso del intestino delgado o enterocele
Este trastorno se da al desplazarse el intestino delgado dentro de la cavidad pélvica, empujando la parte superior de la vagina y formando una protuberancia, debido al debilitamiento de los músculos y los ligamentos que sostienen los órganos pélvicos. Entre las causas de esta pérdida de tono se encuentran: el embarazo, el parto, la edad, una cirugía pélvica o fumar, entre otras.
Ejercicios de Kegel
Los ejercicios de Kegel son idóneos para paliar estas patologías. Pueden realizarse sin complicaciones y sin salir de casa, aunque siempre bajo la supervisión de un perfil profesional especializado en suelo pélvico.
Además de prevenir la incontinencia urinaria y fecal, los ejercicios de Kegel proporcionan una serie de beneficios al organismo:
– Mejora la calidad de los orgasmos. Cuando se llega al clímax, los músculos del suelo pélvico se contraen rítmicamente, y cuanto más fuertes están los músculos, más fuertes son las contracciones, dando lugar a orgasmos mejores y más frecuentes.
– Ayuda a mejorar la postura, reducir el dolor y evitar las lesiones de la espalda y del abdomen.
– Prepara el cuerpo para el embarazo y facilita la recuperación en el posparto.
– Ayuda con la llegada de la menopausia y alivia sus síntomas.
Los problemas digestivos y el suelo pélvico están directamente relacionados. Un correcto tratamiento de la musculatura del suelo pélvico junto con una alimentación e hidratación adecuadas, son fundamentales para que las mujeres con problemas digestivos, puedan experimentar una mejora significativa, afirma la fisioterapeuta creadora de La Pelvis Revolution y colaboradora de la empresa Intimina.

















