Según el Barómetro de la Menopausia 2025, realizado por la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), el 44% de las mujeres sufre dificultades para dormir o insomnio durante la menopausia. El estudio revela que, durante la perimenopausia tardía, las mujeres experimentan un promedio de 8,9 síntomas distintos, siendo el insomnio uno de los más persistentes y difíciles de manejar.
El estudio, que recogió la opinión de más de mil mujeres en pre, peri y postmenopausia, refleja que durante la perimenopausia tardía los trastornos del sueño son especialmente frecuentes, junto con sofocos, sudoración nocturna y cambios emocionales.
El insomnio no solo genera cansancio, sino que puede aumentar la irritabilidad, reducir la concentración y afectar la productividad al reincorporarse a la rutina diaria post vacacional. A pesar de ello en el estudio, en el que colaboraron los Laboratorios Stada, se recoge que solo el 57% de las mujeres entre 40 y 70 años ha consultado a un profesional sanitario sobre los síntomas de la menopausia, lo que refleja una necesidad urgente de información y apoyo.
Durante la menopausia, la disminución de estrógenos altera la microbiota intestinal, un fenómeno conocido como desbalance del estroboloma, que puede intensificar los episodios de insomnio, sofocos, sudoración nocturna y pérdida de masa ósea. Por ello, restaurar el equilibrio del estroboloma se ha convertido en un objetivo clave para mejorar la calidad del sueño y el bienestar general de la mujer.

















