Sofocos, insomnio, cambios de peso, sudoración nocturna, menos libido, sequedad de la piel y del pelo… Son algunos de los síntomas que, sobre todo en torno a los 50 años, experimenta un alto porcentaje de mujeres. Indican la llegada de la menopausia, una etapa de la vida femenina que, a menudo, conlleva cierto deterioro, o limitación, de la calidad de vida.
Pero hoy en día, los tratamientos existentes, sumados a una nutrición adecuada, pueden contribuir a sobrellevarla con salud y bienestar. Este fue el mensaje de la reunión celebrada bajo el título: ‘Menopausia sin mitos: salud, nutrición y bienestar’, que se celebró en el Hospital Vithas Vitoria.
En ella, el ginecólogo, Dr. Daniel Paz y la nutricionista Leila Pérez abordaron una serie de pautas, herramientas y consejos para afrontar esta transición biológica femenina.
“Es un proceso fisiológico, natural, por el que pasan todas las mujeres. La menopausia se produce por el agotamiento de los ovarios. Estos, al llegar al final de su vida, dejan de liberar el estrógeno, la hormona femenina, y eso indica el final de la edad reproductiva de la mujer”, introdujo el doctor.
El ginecólogo indicó que, en España, la edad media de la menopausia se sitúa en los 51 años. Aunque eso no implica que haya mujeres que la sufren con antelación. También apunta a que 1 de cada 4 no experimentarán apenas síntomas. Pero al 75% restante sí les afectará, y de forma diferente.
Así, pueden experimentar desde sofocos a insomnio o sudoración nocturna. Otras manifestaciones frecuentes son la disminución de la libido, las alteraciones en el humor, la sequedad del pelo, piel o mucosas (también de la vagina) o las dificultades para mantener relaciones sexuales por el dolor.
Ante esta situación, aseguró: “las mujeres que los sufren deben saber que hay solución. A veces se soluciona del todo y, en los casos en los que no se arregla por completo, sí logramos mejorar los síntomas”.
Para ello, hay dos vías de tratamiento. En los más conservadores y naturales se utilizan “extractos de plantas que activan los mismos receptores de estrógenos”. Mientras que la segunda alternativa, añadió el ginecólogo, son los suplementos de estrógenos, ya sea con pastillas o parches. Proporcionan al cuerpo la misma hormona que los ovarios ya no producen.
Dudas y frustración
Por su parte, la nutricionista reconoció que muchas mujeres viven la menopausia “con dudas, síntomas y sensación de frustración, pese a ser una etapa natural”. Por eso, la nutrición es clave para aportar “claridad sobre lo que ocurre en el cuerpo y ofrecer herramientas que ayuden a mejorar esos síntomas que sufren”.
Y es que, en esos momentos, las mujeres experimentan una transición biológica, su cuerpo cambia y deben “adaptarse a él, también con la alimentación”. “Cuando entendemos qué está pasando, desaparece la culpa y empiezan a aparecer estrategias que realmente nos ayudan a encontrarnos mejor”, añadió.
Para afrontar la menopausia, como suele ser habitual cuando de cuestiones de salud se trata, el mejor abordaje es el multidisciplinar. En este caso, la parte clínica y ginecológica debe ir acompañada de un cuidado nutricional, pero también de ejercicio, descanso y gestión del estrés. “Son los pilares clave para mejorar la calidad de vida durante este proceso”, concluyeron los expertos.

















