El Día 24 de abril se celebra el Día Europeo de las Hormonas, y este año tiene como lema ‘Equilibra tus hormonas, nutre tu cuerpo, muévete por la vida’, porque los expertos opinan que hasta el 80% de la población experimentará algún desajuste hormonal en algún momento de su vida.
Terapias hormonales
El Dr. Santiago Palacios, director de la Clínica que lleva su nombre, explica que: “las terapias con basadas en hormonas no son buenas ni malas, son como los demás fármacos. Bien administradas, a la persona indicada y a la dosis correcta, pueden ser necesarias. Hay personas que no las necesitan y a las que, por supuesto, no se les debe indicar.
Sobre los beneficios de estas terapias indica que, está demostrado que la terapia hormonal mejora los sofocos, trastornos del sueño y del humor, mejorando la calidad de vida, aumenta la masa ósea, disminuyendo el riesgo de fracturas y ha demostrado una prevención sobre el riesgo de cáncer de colon.
Todas las agencias del medicamento, aconsejan tomar la terapia hormonal a toda mujer con síntomas menopausicos que deterioran su calidad de vida, sean sofocos, sudores o atrofia vaginal, también se puede dar como una segunda opción en mujeres con riesgo de fractura por osteoporosis”.
Endocrinología y hormonas
La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) se adhiere un año más a la iniciativa del Día Europeo para sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de las hormonas como mensajeros químicos producidos por las glándulas endocrinas que regulan numerosas funciones corporales. “Controlan procesos vitales como el metabolismo, el crecimiento, la reproducción y el estado de ánimo, entre otros. A través del torrente sanguíneo, llegan a sus órganos y tejidos diana, coordinando actividades complejas y asegurando el correcto funcionamiento del organismo”, explica la Dra. Nuria Vilarrasa, vocal de Investigación de la Junta Directiva de la SEEN.
Por ello, es fundamental celebrar el Día Europeo de las Hormonas para concienciar a la población de que el equilibrio hormonal contribuye a prevenir enfermedades. En este sentido, el papel del endocrinólogo es esencial en la identificación de los desequilibrios hormonales, en el desarrollo de planes de tratamiento personalizados y en el seguimiento de la eficacia de las intervenciones garantizando una atención integral y efectiva para el paciente.
Las causas de los desajustes hormonales pueden ser variadas, como las alteraciones endocrinas, las enfermedades autoinmunes, los hábitos de vida poco saludables, el estrés, una dieta poco saludable y la exposición a disruptores endocrinos, entre otros. Las alteraciones hormonales pueden afectar a personas de cualquier edad y sexo, “aunque ciertas condiciones son más prevalentes en grupos específicos”.
Una dieta equilibrada, esencial para el equilibrio hormonal
El lema escogido este año para el Día Europeo de las Hormonas, en palabras de Gahete, tiene una gran relevancia: “la alimentación y la actividad física desempeñan un papel crucial en el equilibrio hormonal”. Así, una dieta rica en frutas y verduras, legumbres, cereales, pescado y aceite de oliva aporta los nutrientes esenciales para el organismo, como ácidos grasos omega-3, vitaminas y minerales, lo que favorece una función hormonal adecuada. En relación a las recomendaciones para prevenir y controlar los desajustes hormonales, se encuentran un tratamiento médico adecuado, mantener un estilo de vida saludable, con una dieta equilibrada y ejercicio regular, y controlar el estrés.
Los síntomas de los desequilibrios hormonales son diversos, como la fatiga, la variación de peso, el nerviosismo, las alteraciones en el apetito, los cambios en el estado de ánimo, los problemas de sueño, desajustes en el ciclo menstrual, en el crecimiento, etc.
La detección precoz, esencial
Además, se han producido diversos avances recientemente en el ámbito de la investigación que han mejorado la comprensión de los mecanismos hormonales y sus interacciones con otros sistemas hormonales. En este sentido, “los desarrollos en biotecnología y farmacología han permitido tratamientos más eficaces”. Sin embargo, los desafíos en este ámbito incluyen la detección precoz, la necesidad de personalizar el tratamiento y la dificultad de abordar la creciente prevalencia de enfermedades hormonales relacionadas con el estilo de vida.

















