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Hace falta romper el silencio en temas pélvicos

Temas pélvicos. Irene Aterido

“La mujer cada vez está más informada, pero aún falta un camino por recorrer en cuanto a la consulta temprana, que permitiría la detección y tratamiento precoz, indica la sexóloga Irene Aterido. “Sabemos más sobre nuestra anatomía y funcionamiento óptimos, pero pedir ayuda es algo que nos cuesta por los llamados mandatos de género, todas aquellas creencias sobre el dolor, los cuidados, el aguante y la fortaleza de las mujeres. Hace falta romper el silencio en temas pélvicos y no aguantar ningún malestar sin expresarlo o consultar a un profesional de la salud”.

El tabú de la menopausia

Preguntada sobre el empoderamiento de la mujer y la pérdida del miedo al periodo de la menopausia como sinónimo de vejez, la especialista y colaboradora de la empresa Intimina explica que: “existe una gran diversidad entre las mujeres maduras, desde las que están en pleno ascenso profesional, hasta las que afrontan un divorcio, situaciones de cuidado de familiares dependientes o bien buscan una mejora en su forma física o comienzan procesos de desarrollo personal. En este sentido, las mujeres somos quienes acudimos buscando consejo profesional, y creo que eso nos permite romper el tabú de decir y hacer lo que verdaderamente deseamos. Ahora falta que los hombres maduros nos acompañen en esa exploración más allá de los estereotipos, porque son quienes los mantienen.

El trabajo en equipo de ginecólogos y sexólogos

Uno de los tándems más efectivos que existen en el cuidado de la salud es el trabajo conjunto de ginecólogos y sexólogos, porque la ginecología detecta problemas que se abordan de manera profunda en la terapia sexual y de pareja. A veces, los problemas físicos vienen acompañados de secuelas psicológicas durante años y se resuelven fácilmente desde la sexología. Es imprescindible conocer la labor sexológica como complemento o incluso principal tratamiento en casos de falta de deseo, dispareunia, vulvodinia, ansiedad ante la exploración o la penetración vaginal”.

Pantallas y contacto sexual

Algunas encuestas indican que debido al ritmo acelerado de la vida actual existe un menor acercamiento y contacto personal, preguntada sobre si está de acuerdo con esa afirmación, Irene Aterido nos comenta que, “la gente ha procurado dar rienda suelta a su deseo en cuanto se terminó la pandemia y los datos referidos a las infecciones de transmisión sexual nos dan cuenta de un aumento exponencial de las mismas, lo cual hace pensar en un mayor contacto sexual. Al mismo tiempo, es cierto que parece ser la tendencia más a largo plazo, la de tener menos actividad sexual que nuestros antepasados, dada la omnipresencia de las pantallas como forma de entretenimiento y la falta de deseo de cultivar una erótica y una seducción en las parejas de larga duración”.