La Dra. Dolores Pérez-Jaráiz López-Zaballa es ginecóloga y obstetra, ponente en el último Congreso de Medicina Regenerativa y Terapia Celular de FEMEL con la ponencia que lleva por título: “Plasma autólogo el primer paso en la regeneración”. Y explica que: con esta técnica emergente en la ginecología regenerativa se busca mejorar la salud y funcionalidad de los tejidos genitales femeninos. El tratamiento permite activar los propios mecanismos de reparación del organismo. El plasma rico en plaquetas (PRP) estimula la regeneración del tejido donde se infiltra. En nuestro caso a nivel vulvovaginal, mejorando su calidad, vascularización y funcionalidad de forma fisiológica.
Beneficios
Aporta un enfoque regenerativo, no solo sintomático. Las plaquetas son ricas en factores de crecimiento, los mismos que intervienen en la reparación de los tejidos cuando hay una lesión. Por ello, el PRP favorece la formación de nuevo tejido, con mejor vascularización y funcionalidad.
Las ventajas vienen dadas porque al ser un tratamiento autólogo, es seguro y bien tolerado, y además puede combinarse con otras técnicas dentro de un abordaje integral e individualizado.
Procedimiento
Se obtiene una pequeña muestra de sangre de la paciente, se centrifuga para aislar el PRP y se infiltra en la zona a tratar. Es un procedimiento rápido, mínimamente invasivo y que se realiza en consulta.
Como consejos, después de realizarse el tratamiento, se recomienda evitar relaciones sexuales y ejercicio intenso durante las siguientes 48 y 72 horas. Los efectos regeneradores aparecen de forma progresiva y pueden mantenerse varios meses, con posibilidad de protocolos de mantenimiento según cada caso.
Aplicaciones
El PRP tiene múltiples aplicaciones dentro de la ginecología regenerativa y funcional. Lo utilizamos especialmente en situaciones donde existe deterioro tisular, inflamación o pérdida de funcionalidad. Puede emplearse en síndrome genitourinario de la menopausia, sequedad vaginal, dolor en las relaciones, cicatrices dolorosas, recuperación postparto, liquen escleroso, atrofia vulvovaginal o alteraciones de la calidad del tejido íntimo.
También se utiliza para rejuvenecimiento vulvovaginal y mejora de la calidad mucosa y la vascularización, siempre dentro de una valoración individualizada de cada paciente.
Se puede combinar con otros tratamientos, de hecho, una de sus grandes ventajas es la sinergia con otras terapias regenerativas. Frecuentemente lo asociamos a ácido hialurónico, láser, radiofrecuencia o técnicas de bioestimulación para potenciar la regeneración tisular y mejorar los resultados.

















