Inicio Ginecoestética 8 de cada 10 mujeres padecen el síndrome genitourinario de la menopausia

8 de cada 10 mujeres padecen el síndrome genitourinario de la menopausia

Síndrome genitourinario de la menopausia

El síndrome genitourinario de la menopausia (SGUM) es una condición que engloba diferentes cambios en la zona vulvovaginal y urinaria y que puede afectar hasta al 84% de mujeres posmenopáusicas, según pone de relieve un trabajo realizado por la empresa INTIMINA, junto a la Dra. Susanna Unsworth, ginecóloga.

¿Qué es el síndrome genitourinario de la menopausia?

El SGUM hace referencia a los cambios que pueden producirse en los tejidos de la vulva, la vagina y el aparato urinario cuando disminuyen los niveles de estrógenos. “Estos tejidos tienen una elevada concentración de receptores de estrógeno, una hormona que ayuda a mantenerlos saludables, lubricados y elásticos. Cuando sus niveles disminuyen, los tejidos pueden volverse más finos, secos y menos elásticos, además de producirse una reducción de la lubricación natural”, explica la Dra. Unsworth.

No obstante, como resalta la doctora, “aunque suele asociarse con la menopausia, el SGUM no es exclusivo de esta etapa. Situaciones como la lactancia, algunos anticonceptivos hormonales o determinados medicamentos que bloquean las hormonas también pueden provocar cambios similares”.

Síntomas

La sequedad vaginal es uno de los signos más conocidos, pero el SGUM puede manifestarse de diferentes formas:

  • Sequedad, irritación, escozor o sensibilidad en la zona vulvar
  • Molestias o dolor durante las relaciones sexuales
  • Menor lubricación natural
  • Cambios en la sensibilidad del clítoris o disminución del deseo sexual
  • Urgencia o aumento de la frecuencia urinaria
  • Escozor al orinar, pérdidas de orina o infecciones urinarias recurrentes
  • Cambios en la piel externa de la vulva, como inflamación o mayor sensibilidad

Además, los síntomas del SGUM pueden coexistir con otros problemas del suelo pélvico, como las pérdidas de orina o el prolapso de órganos pélvicos, que se vuelven más frecuentes con la edad.

Abordaje y tratamientos

La Dra. Unsworth subraya que el SGUM puede abordarse desde distintos ámbitos mediante tratamientos combinados y adaptados a las necesidades específicas de cada mujer. Entre las principales opciones se encuentran:

Tratamientos no hormonales

  • Emoliente íntimo: ayudan a mantener hidratada la piel vulvar y reducir la sequedad y la irritación.
  • Hidratantación continua y lubricación: la mucosa vaginal requiere fórmulas biocompatibles que no alteren su microbiota.

 Tratamientos hormonales

  • Estrógeno vaginal local: puede ayudar a recuperar la salud de los tejidos vulvovaginales, mejorar la lubricación y reducir algunos síntomas urinarios.  Puede presentarse en forma de cremas, geles, pesarios, comprimidos o anillos.
  • Terapia hormonal sustitutiva sistémica: puede mejorar los síntomas del SGUM, especialmente cuando existen otras manifestaciones de la menopausia.

Otras opciones médicas

  • Prasterona vaginal y ospemifeno oral: tratamientos prescritos que pueden valorarse según las necesidades de cada mujer.
  • Terapia láser: la evidencia sobre su eficacia y seguridad a largo plazo sigue siendo limitada y no se recomiendan fuera de contextos de investigación.