El Dr. César Arroyo es médico estético, experto en láser médico y regenerativo, ex presidente de SEGERF, con clínicas en Madrid y Bilbao, explica los protocolos más efectivos contra la hiperlaxitud vaginal:
La hiperlaxitud del canal vaginal o síndrome del canal vaginal dilatado, es un problema que afecta a millones de mujeres en el mundo. Sea cual sea el origen, en ocasiones relacionado con el envejecimiento, la multiparidad de partos vaginales o por procedimientos repetidos en el territorio vaginal que causan distensión de las paredes, este problema conlleva alteraciones significativas en su calidad de vida.
Los síntomas están relacionados con la sensación de holgura y, este síntoma, entre otras cosas, afecta a unas relaciones sexuales satisfactorias. Anatómicamente, esta distensión cuando afecta al introito produce un trastorno funcional, dado que es la entrada de la vagina puede ocasionar una mayor frecuencia de erosiones y afectaciones infecciosas.
En la exploración se aprecia una pérdida importante de las invaginaciones de la pared y pueden estar o no relacionadas con una pérdida de tono muscular que, por supuesto, debe ser tratado al mismo tiempo que la corrección del tejido mucoso distendido.
Tratamientos
Los procedimientos están orientados a la reparación de esos tejidos laxos y puede hacerse con diferentes terapias, siendo el láser y la radiofrecuencia los más utilizados, gracias a que en su proceso reparador promueven la restitución del tejido degenerado por estímulos en la producción de fibras de sustento, a través de la termoterapia sobre la actividad fibroelástica y la producción de colágeno, ácido hialurónico propio y, sin duda, reparando las estructuras micromoleculares que por el envejecimiento han perdido su actividad de soporte.
En pocas sesiones, pero con los intervalos correctos, se puede revertir la situación de dilatación, haciendo que el tejido crezca en superficie, mejorando la sensación de roce y fricción y protegiendo el introito. Este tratamiento se puede incluir en un proceso armónico de toda la zona genitourinaria con resultados permanentes y duraderos, que no suelen ser agresivos, con una recuperación prácticamente inmediata.
Se abre camino a la reeducación, auto regeneración estimulada por las energías y se da la importancia necesaria a la calidad de vida sexual y afectiva de la pareja, porque aunque el tratamiento se hace en el canal vaginal los resultados son beneficiosos para ambos.
Si el problema es muscular, el electromagnetismo focalizado es la tecnología que puede aportar satisfacción como ayuda a la restitución de la hipertrofia e hiperplasia muscular del suelo pélvico, que complementa perfectamente el tratamiento de la cavidad vaginal. Aporta un tono externo muscular que ayuda a tener un soporte mayor y una prolongación de los efectos obtenidos para la recuperación del suelo pélvico, que se hace desde fuera por estímulos sobre la pared muscular y que mejora los problemas de continencia urinaria, un problema que es imprescindible tratar desde su inicio.

















