La cistitis es una de las infecciones más comunes en verano, incluso recurrente para muchas mujeres. La ginecóloga Mercedes Herrero explica que “es tan habitual que el 50% de la población femenina tendrá al menos un episodio a lo largo de su vida.
Es la infección de la vejiga, la mayoría producida por bacterias, que ascienden desde la piel de nuestros genitales, a través de la uretra (el conducto que conecta la vejiga al exterior, y por el que sale la orina). Estos gérmenes viven en el tubo digestivo«, afirma la doctora, y es muy frecuente porque, “la uretra de las mujeres es mucho más corta que la de los varones y, el orificio de salida en las mujeres está más cerca del ano, que es por donde salen los gérmenes al exterior”.
Qué no hacer y cómo prevenirlas
«El frío y la humedad en los genitales, por llevar puesta la ropa de baño húmeda, favorecen el paso de esos gérmenes a la uretra, el uso de salvaslip, además de beber poca agua puede favorecer su aparición con una orina más concentrada. Después de mantener relaciones sexuales es fundamental vaciar la vejiga porque habrá bacterias que subirán a la vejiga”.
La experta, colaboradora de la empresa Intimina añade que “existen condiciones que favorecen la aparición de cistitis como es el estreñimiento, ya que es una acumulación de heces en el recto, y la menopausia con el adelgazamiento de las mucosas”.
Contra el estreñimiento, la doctora Herrero recomienda variar las comidas o el uso de supositorios de glicerina y en la menopausia cuidar la vulva con una nutrición adecuada para compensar el efecto negativo de la falta de hormonas. “Dentro de los varios escalones que se pueden utilizar para regenerar la mucosa están: los hidratantes ricos en ácido hialurónico que penetran en la mucosa y los medicamentos como los estrógenos locales o la terapia hormonal de la menopausia”.

















