Cambios de humor inesperados, ansiedad, dolor de cabeza o fatiga son algunos de los síntomas que muchas mujeres experimentan sobre los cinco días anteriores a la menstruación y que suelen desaparecer algunas horas después del inicio de ésta. Se calcula que un 80% de las mujeres en edad reproductiva pueden padecer alguno de los síntomas del síndrome premenstrual, y hasta un 10% lo experimenta en su forma más severa.
Sin embargo, a pesar de ser un trastorno muy habitual, sigue siendo una de las principales dudas en salud femenina que expresan muchas mujeres, como recoge la “Guía DONNAplus Mitos y dudas sobre salud femenina”. El síndrome premenstrual (SPM) es un trastorno recurrente que afecta a una gran mayoría de mujeres en edad reproductiva, que acostumbra a infravalorarse o tratarse como algo inherente al ciclo menstrual, pero que puede a llegar a alterar su calidad de vida.
De hecho, se calcula que entre el 3% y el 8% de las mujeres en edad reproductiva padecen su forma más severa: el trastorno disfórico premenstrual (TDPM). El TDPM incluye síntomas similares al SPM, pero de mayor intensidad, como depresión profunda, ansiedad extrema, irritabilidad y alteraciones graves en el estado de ánimo. Estas manifestaciones pueden interferir significativamente en la vida cotidiana, afectando las relaciones personales y el rendimiento laboral.
Los síntomas del SPM pueden intensificarse a partir de los 30 o 40 años, especialmente en la etapa de transición conocida como perimenopausia. No obstante, desaparecen con la llegada de la menopausia, cuando cesa la menstruación.
Para sobrellevar mejor los síntomas del síndrome premenstrual, se recomienda adoptar hábitos de vida saludables y considerar el uso de complementos alimenticios que contengan extractos vegetales y vitaminas. La fitoterapia, especialmente el uso de plantas con propiedades medicinales como el Sauzgatillo, ha demostrado ser una alternativa natural efectiva para aliviar los síntomas asociados al SPM.

















