¿Cuántas personas tienen un real autoconocimiento de su cuerpo? Según el estudio Knowledge of vulvar anatomy and self-examination, el 61% de las personas que tienen vulva aún siente vergüenza al acercarse a sus genitales, revelando una profunda desconexión y percepción negativa del propio cuerpo. Sumado a este desconocimiento base, la presión estética y los cánones irreales frecuentemente mostrados en el porno han contribuido a que, a día de hoy, el 48% de las personas se preocupe por la apariencia de su vulva. Concretamente la parte externa de sus genitales (el clítoris y los labios), además de otros temas como el olor y la cantidad de vello púbico. Esta preocupación, alimentada por estándares de belleza irreales, genera inseguridad y ansiedad que impide crear una relación sana con el propio cuerpo.
La sexóloga Alex Segura, afirma que “es importante conocer nuestro propio cuerpo y nombrar cada parte de él, mirarse con naturalidad y observar los cambios que experimenta para conocernos con profundidad. Y esto también se aplica a los genitales, ya que cuanta mayor representación a nivel cerebral tengamos de ellos, más conocimiento, mayor autoestima y también mayor placer”.
La “técnica del espejo”
Consciente de la importancia del autoconocimiento genital, la experta propone una sencilla técnica de autoexploración con el objetivo de dar a conocer, comprender y visibilizar que existen tantas vulvas como personas, con diversas formas, texturas, colores y tamaños, que todas son únicas y normales. La dinámica que propone la compañía requiere escoger un momento tranquilo y un espacio íntimo y agradable, colocarse en una postura cómoda y tener buena iluminación, y con la ayuda de un espejo mirar a tu vulva y observar cada parte de ella hasta que sientas que la conoces suficiente como para poder dibujarla de memoria.
Un tabú adquirido desde la infancia
Desde edades muy tempranas, se utilizan apodos infantiles para referirse a los genitales que normalmente persisten en la edad adulta. El uso de apodos o eufemismos perpetúa la falta de educación y genera un estigma hacia esta parte del cuerpo. De hecho, dos tercios de las mujeres de entre 16 y 35 años admiten que tienen problemas para utilizar las palabras vagina y vulva, y el 40% recurre a nombres en clave como “las partes” (en inglés, “lady parts”) al hablar de cuestiones ginecológicas, reflejando una incomodidad generalizada para dirigirse a la vulva con naturalidad. Este estigma perpetuado puede afectar en última instancia al conocimiento, tal y como se evidencia en una encuesta revela que solo el 45% de las mujeres pudo indicar correctamente la diferencia entre “vulva” y “vagina”.
¿Por qué es importante conocer nuestro propio cuerpo?
Alex Segura, sexóloga de Platanomelón, reconoce que “el conocimiento de nuestro cuerpo, incluyendo los genitales, es un acto de autoconocimiento. La vergüenza y el desconocimiento pueden tener consecuencias graves para la salud, como demuestra el hecho de que un tercio de las mujeres de entre 16 y 35 años admitan evitar ir al médico con problemas ginecológicos por vergüenza, según el estudio de The eve appeal”.















