¿Qué importancia tienen los puntos erógenos para el placer sexual? Como se empiezan a perder tabúes, especialmente en la gente más joven, y van aumentando las preguntas a los especialistas sobre los problemas para disfrutar del sexo, los profesionales tienen que aumentar su conocimiento sobre Sexología. Según los últimos estudios, cada persona disfruta de forma diferente de las más de 1.001 maneras de estimular nuestro cuerpo o tantas como uno mismo sea capaz de descubrir, afirma la sexóloga afirma Valérie Tasso. Es importante incentivar el autoconocimiento y cómo se lleguen a estimular los puntos erógenos o de placer.
Puntos erógenos
Las zonas o puntos erógenos, son aquellas partes del cuerpo altamente sensibles -debido a la gran cantidad de terminaciones nerviosas que las componen- por lo que, al ser estimuladas, son capaces de provocar excitación sexual. Cada persona y cuerpo es único, por lo que es importante comprender que cada cual puede sentir excitación en diversas partes y de maneras distintas. Prácticamente cualquier parte del cuerpo humano puede ser considerada un punto erógeno. Además de los genitales, los pechos, las orejas y el cuello, existen muchas otras zonas erógenas, como pueden ser los muslos, los pies, el cuero cabelludo, el paladar… y un largo etcétera, dice la especialista.
Siendo el cuerpo humano tan versátil y sensitivo, llama la atención que tan sólo el 22% de españoles tiene localizado más de 3 de sus puntos erógenos. El cuello es la zona erógena más identificada como tal, superando en erotismo incluso al pene o el clítoris. En ocasiones, las relaciones sexuales se limitan a los genitales, así lo cree más de la mitad de la población (53%) que afirma que su pareja no les pregunta por sus puntos erógenos durante los encuentros sexuales. Este desconocimiento puede limitar el grado de satisfacción sexual, ya que se dejan de lado zonas potencialmente muy excitantes por el hecho de no preguntar o no auto-conocerse en profundidad.
El punto clave: el clítoris
El núcleo sexual de la mujer podría atribuirse al único órgano cuya función vital está dedicada a hacernos sentir placer: el clítoris. Se trata de una gran zona de placer que, como afirma Tasso, puede llegar a medir hasta doce centímetros y es altamente sensible, ya que cuenta con más de 8.000 terminaciones nerviosas. Por eso, estimular esta zona es muy útil para conseguir un viaje hacia el orgasmo muy placentero. Aunque 2 de cada 3 españoles creen que hay por lo menos dos tipos de orgasmo, pero están equivocados: la respuesta orgásmica siempre se produce en el clítoris, a través de infinitas vías de estimulación.

















