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Liquen Escleroso Vulvar: abordaje y tratamientos

Liquen Escleroso Vulvar.Dra. Maite Fernandez

El liquen escleroso vulvar es una afección dermatológica inflamatoria crónica que presenta un desafío relevante en la práctica médica, particularmente en el campo de la medicina estética y regenerativa, explica la Dra. Maite Fernández, ginecóloga y sexóloga.

Síntomas

Es una enfermedad que afecta principalmente la piel de la vulva. Esta condición se caracteriza por la aparición de áreas blanquecinas, delgadas y atróficas que pueden provocar cambios estructurales en la anatomía vulvar.

Su naturaleza crónica y progresiva puede llevar a complicaciones significativas si no se diagnostican y tratan a tiempo. El síntoma más común es el picor intenso y persistente que puede ser debilitante y afectar significativamente la calidad de vida de las pacientes. Por otro lado, pueden presentarse otros síntomas como:

  • Dolor y malestar en la vulva.
  • Aparición de lesiones blanquecinas y atróficas.
  • Hematomas o sangrado leve debido a la fragilidad de la piel.
  • Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia).
  • En casos severos, pérdida de la anatomía normal de la vulva, con fusión de los labios menores y atrofia del clítoris.

La infradiagnosis es común, ya que el picor vulvar a menudo se trata inicialmente como una infección por hongos, retrasando el diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.

Hay que tener en cuenta que más de la mitad de las mujeres con liquen pueden ser asintomáticas durante años, por lo que una correcta exploración es fundamental para sospecharlo y diagnosticarlo precozmente.

¿Por qué aparece?

El liquen escleroso vulvar es una enfermedad autoinmune. Aunque sus causas exactas no se comprenden completamente, se cree que una combinación de factores genéticos, hormonales y ambientales desempeñan un papel importante en su desarrollo. El estrés y otros factores desencadenantes pueden agravar la enfermedad y provocar brotes.

Tratamientos

Tradicionalmente, se ha incluido el uso de corticoides tópicos. Estos medicamentos ayudan a reducir la inflamación y el picor, y pueden prevenir la progresión de la enfermedad si se utilizan correctamente. Sin embargo, dado que es una condición crónica, el tratamiento debe ser continuo y ajustado según la respuesta de la paciente.

En los últimos años han surgido terapias regenerativas que están revolucionando el manejo de la enfermedad. Estos tratamientos se centran en la regeneración y revitalización de los tejidos vulvares, ofreciendo nuevas esperanzas a las pacientes que no responden bien a los corticoides. Las principales terapias regenerativas incluyen:

  • Láser de CO2 fraccionado: puede estimular la producción de colágeno y mejorar la textura y elasticidad de la piel. Aunque a altas dosis puede ser contraproducente, usado a baja intensidad puede ayudar a mejorar los síntomas de la enfermedad.
  • Radiofrecuencia: utiliza energía térmica para estimular la regeneración de los tejidos. Puede mejorar la elasticidad de la piel y reducir el picor y la incomodidad.
  • Terapia con células madre: las derivadas del tejido adiposo pueden inyectarse en la vulva para promover la regeneración de los tejidos y mejorar los síntomas. Este tratamiento está mostrando resultados prometedores en el control de síntomas y evolución de la enfermedad.
  • Plasma rico en plaquetas (PRP): esta terapia se ha mostrado eficaz en la reducción de los síntomas que son tan molestos para las mujeres.
  • Exosomas: hay poca evidencia hasta el momento, pero se están empezando a utilizar con éxito como alternativa para regenerar el tejido.

La combinación de estos tratamientos puede ofrecer una mejora significativa en la calidad de vida de las pacientes.