La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha publicado el documento No hacer en menopausia, para identificar intervenciones clínicas de bajo valor y proponer recomendaciones para mejorar la calidad de la atención en esta etapa vital.
El documento ha sido elaborado en el seno de los grupos de trabajo de la semFYC vinculados a la prevención, la salud de las mujeres y la medicina basada en la evidencia, en el marco del PAPPS, y revisado por la propia sociedad científica. Su objetivo es promover una práctica clínica más prudente, alineada con la mejor evidencia disponible y con los valores de la Medicina Familiar y Comunitaria.
La Dra. Remedios Martín, presidenta de semFYC, subrayó la necesidad de visibilizar la menopausia desde una perspectiva basada en la evidencia científica y alejada tanto de la desinformación como de la banalización. La presidenta de la semFYC recuerda que la menopausia “no es una enfermedad, sino una etapa vital” que ocupa más de un tercio de la vida de muchas mujeres, y defendió un abordaje clínico centrado en la persona, con estrategias de decisión compartida, respeto a los valores y creencias de cada mujer y una atención individualizada, especialmente en aspectos como el tratamiento hormonal.
Por su parte, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, defiende la necesidad de abordar la menopausia desde un triple eje: visibilizar una realidad históricamente infrarrepresentada, evitar su medicalización innecesaria y, al mismo tiempo, garantizar atención sanitaria a las mujeres que lo necesiten. Padilla advierte de que el auge del debate público sobre la menopausia puede favorecer dinámicas de medicalización, por lo que apostó por una aproximación prudente, basada en la evidencia científica, sensible a la diversidad cultural y abierta a abordar sin tabúes esta etapa vital en la consulta clínica.
Evitar la medicalización innecesaria de la menopausia
La menopausia constituye una transición fisiológica con múltiples manifestaciones clínicas y significados personales. Sin embargo, con frecuencia se aborda desde un modelo reduccionista que la presenta como un estado deficitario susceptible de intervención sistemática.
“Entender la menopausia desde el enfoque hormonal es perder el foco respecto a otros elementos intervienen como son los factores biomédicos es correr el riesgo de entrar en dinámica reduccionistas”, señala el coordinador de la publicación, el Dr. Miguel García Hernández quien ha añadido la necesidad de explorar la toma de decisiones compartida en consulta.
Tal y como recoge explícitamente el documento, la menopausia está sujeta a “diversas expresiones clínicas y significados personales” y, sin embargo, “se enfrenta a dinámicas que la redefinen como un estado deficitario o patológico, susceptible de vigilancia, diagnóstico e intervención sistemática”. Este enfoque puede favorecer prácticas clínicas de bajo valor “que, a menudo, no equilibran adecuadamente beneficios y riesgos, contribuyendo al sobrediagnóstico y sobretratamiento”, con impacto negativo tanto en la calidad de vida como en la sostenibilidad del sistema sanitario.














