A la hora de preguntarnos qué es el antiaging íntimo, debemos tener en cuenta que la zona íntima femenina, al igual que el resto del cuerpo, también tiene importantes variaciones durante las etapas de la vida, explica la Dra. María Victoria Fernández Ochando, médico estético.
En ello influyen los cambios hormonales (sobre todo los asociados a la menopausia), la interacción con agentes químicos contenidos en la ropa interior y en productos de higiene íntima; y también los efectos secundarios de ciertos medicamentos, el uso de sustancias químicas para la depilación íntima, embarazos, partos, infecciones mal cuidadas, entre otras.
La zona íntima femenina requiere una especial atención ya que se encuentra expuesta a infecciones de repetición, enfermedades de transmisión sexual (ETS), el uso de tatuajes o piercings, o una inadecuada higiene.
Todo ello puede influir en el correcto funcionamiento fisiológico, como en la generación de efectos indeseados relacionados con el placer y las relaciones sexuales. Esto puede redundar directamente en sequedad, tirantez, picor, dolor permanente, dolor durante las relaciones sexuales, incontinencias de diferentes grados, molestias al caminar, sentarse o hacer deporte, incomodidades para usar ciertas prendas, entre otros. Muchas de esas afectaciones en la zona íntima femenina, pueden ser modificadas positivamente mediante técnicas y tratamientos de prevención, cuidado y corrección de la zona íntima.
Cuándo acudir a un especialista
En gran medida, depende de la necesidad de la paciente de solventar algún problema estético que pueda redundar en la mejora de sus relaciones íntimas. No obstante, en otras ocasiones, es recomendable realizar un tratamiento de antiaging íntimo para remediar algún problema médico que tenga relación directa con la zona íntima femenina. Las principales causas para realizar una intervención de antiaging íntimo tienen que ver con:
– Disminución o falta de lubricación en la zona íntima.
– Incremento en frecuencia y duración de las infecciones íntimas.
– Relaciones sexuales dolorosas que pueden llegar hasta el sangrado.
– Descenso o descolgamiento de órganos internos a través de la vagina cuando se hace esfuerzo o se tose (prolapso).
– Incomodidad con el aspecto físico de la vulva por su tamaño, sequedad, labios menores desiguales, etc.

















