El Dr. Fernando Aznar es ginecólogo y jefe de la Unidad de Ginecología Regenerativa del Hospital Cruz Roja (Córdoba):
El rejuvenecimiento vulvovaginal mediante Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es una técnica emergente en ginecología regenerativa que busca mejorar la salud y funcionalidad de los tejidos genitales femeninos, especialmente en mujeres posmenopáusicas o con antecedentes de tratamientos oncológicos.
Fundamentos y mecanismo de acción
El PRP se obtiene mediante la centrifugación de sangre autóloga, concentrando plaquetas que liberan factores de crecimiento como PDGF, TGF-β, VEGF y EGF. Estos factores promueven la regeneración tisular, angiogénesis y estimulación de fibroblastos, mejorando la elasticidad, hidratación y grosor del epitelio vaginal.
Aplicaciones clínicas
- Rejuvenecimiento vaginal no quirúrgico: el PRP se inyecta en la mucosa vaginal y zona vulvar para mejorar la elasticidad, hidratación y sensibilidad, siendo útil en casos de sequedad vaginal, dispareunia y perdida de tono postparto.
- Tratamiento del síndrome genitourinario de la menopausia (SGUM): las inyecciones de PRP son una monoterapia segura y eficaz para la atrofia vulvovaginal en mujeres posmenopáusicas, especialmente en aquellas con contraindicaciones para la terapia hormonal.
- Disfunción sexual femenina: ha mostrado beneficios en la mejora de la función sexual femenina, incluyendo aumento de la sensibilidad y mejora del orgasmo. Las inyecciones de PRP son seguras y efectivas para tratar la disfunción sexual femenina y la incontinencia urinaria de esfuerzo.
- Incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE): la inyección local de PRP autólogo es efectiva para aliviar los síntomas de la IUE tanto a uno como a seis meses postratamiento, sin reacciones adversas significativas reportadas.
- Terapias combinadas: la combinación de PRP con láser CO₂ ha mostrado ser efectiva para mejorar la función sexual en mujeres climatéricas con trastornos genitourinarios.
Técnicas de aplicación
- Infiltración intramucosa: consiste en la inyección directa de PRP en la mucosa vaginal para tratar la atrofia vulvovaginal (VVA). Un estudio piloto en mujeres posmenopáusicas con antecedentes de cáncer de mama demostró mejoras significativas en el Índice de Salud Vaginal (VHI) y reducción de la dispareunia tras seis meses de tratamiento.
- PRP combinado con Ácido Hialurónico (HA): la combinación de PRP con HA ha demostrado ser efectiva en el tratamiento de la VVA, mejorando la hidratación y elasticidad vaginal. Un estudio comparativo indicó que ambos tratamientos son eficaces, aunque el HA mostro una mayor mejora en la disfunción sexual femenina.
- Lipofilling con PRP-HA: esta técnica quirúrgica combina la transferencia de grasa autóloga con inyecciones de PRP y HA en el perineo, mejorando la laxitud vaginal y la calidad de vida sexual. Un caso clínico reporto una mejora del 100% en la escala de satisfacción sexual de tabbatsberg tras tres meses de seguimiento.
Evidencia clínica
- Estudios comparativos: diversas investigaciones han demostrado que tanto el PRP como la combinación PRP-HA son eficaces en el tratamiento de la VVA, con mejoras en la frecuencia de relaciones sexuales y reducción de la dispareunia. Aunque el PRP fue mejor tolerado por las pacientes.
- Revisión Sistemática: una revisión sistemática sobre el uso del PRP en trastornos del suelo pélvico indico mejoras significativas en índices de función sexual femenina y síntomas de incontinencia urinaria de esfuerzo con una buena tolerancia al tratamiento.
Consideraciones y seguridad
Los estudios revisados no reportaron eventos adversos significativos asociados al uso de PRP en el rejuvenecimiento vulvovaginal. No obstante, se destaca la necesidad de realizar estudios clínicos más amplios y controlados para establecer protocolos estandarizados y evaluar la eficacia a largo plazo.
- Seguridad: el PRP es autólogo, lo que minimiza el riesgo de reacciones inmunológicas o infecciones.
- Efectos secundarios: pueden incluir molestias leves en el sitio de inyección, hematomas o inflamación transitoria.
- Contraindicaciones: incluyen trastornos hematológicos, infecciones activas o enfermedades autoinmunes no controladas.
Conclusión
El uso del PRP en el rejuvenecimiento vulvovaginal representa una alternativa prometedora y segura para mujeres que buscan mejorar la salud genital sin recurrir a terapias hormonales. Las técnicas de aplicación, ya sea solas o en combinación con otros tratamientos como el ácido hialurónico o el lipofilling, han mostrado resultados positivos en la mejora de la función sexual y la calidad de vida. Sin embargo, es fundamental continuar con la investigación clínica para validar estos hallazgos y optimizar las estrategias terapéuticas en combinación con dispositivos basados en energía: laser, radiofrecuencia, HIFU, ondas de choque…

















